Poliandria, qué es, ventajas y ejemplos de este tipo de reproducción

Ejemplo de poliandria

Los mecanismos de reproducción son procesos fundamentales para mantener la viabilidad de las especies en el tiempo, estas especies han adaptado sus mecanismos de reproducción de manera tal que les sea favorable tanto en el ámbito ambiental, que les asegure provisiones de alimento, agua, protección y también en el ámbito genético en que se les proporciona a la descendencia los caracteres necesarios para que pueda sobrevivir en la naturaleza, para ello algunos seres vivos optan por tener una alta variabilidad genética que se puede lograr a través de la cópula con varios seres de su misma especie. En nuestro caso estudiaremos uno de estos mecanismos en donde la variabilidad genética se hace presente gracias al proceso reproductivo de tipo poliandria.

¿Qué es la poliandria?

Cuando hablamos del término poliandria hacemos referencia a su origen etimológico, el cual proviene de la palabra griega “polys”: muchos y “andrós”: varón o machos, por lo que el significado correcto para poliandria es que es un tipo de reproducción poligámica en la que la hembra puede realizar la cópula con dos o más machos en un ciclo reproductivo, bien sea de manera simultánea o en sucesión.

Este tipo de reproducción permite a las hembras que la practican asegurar que por lo menos un macho posea los genes adecuados, y que le proporcione las características necesarias a su descendencia para sobrevivir en la naturaleza. La poliandria ha sido estudiada en diferentes especies de animales, por lo que se ha podido comprobar su existencia y efectividad tanto en aves, mamíferos, reptiles e insectos, otorgando ciertas ventajas y utilidades que explicaremos más adelante.

Ventajas de la poliandria

En aquellas especies donde las hembras prefieren realizar la reproducción de tipo poliandria, ha sido demostrado durante el transcurso de la evolución que les ha servido para su propósito en varios sentidos. Uno de ellos es en la obtención de alimentos, ya que en varios casos se ha observado que los machos les pueden ofrecer alimento a las hembras como parte del cortejo, motivo por el cual al tener seguro este beneficio las hembras pueden estar más receptivas y aumentan su nivel de fecundidad.

De igual manera la poliandria proporciona que la fecundación sea viable por la presencia de distintos espermatozoides, lo que da seguridad a que si alguno de los machos no proporciona lo suficiente o es estéril, esta falta se vea cubierta por los demás. Además, los espermatozoides compiten entre ellos de manera que aquel que esté mejor dotado será el que logre fecundar el óvulo, aumentando así la viabilidad del proceso reproductivo.

Es bien conocido en el mundo animal que cuando un macho quiere aparearse con alguna hembra que posee cría, puede suceder lo que se conoce como infanticidio animal, que es cuando el macho devora a las crías para poder aparearse. La poliandria reduce este riesgo, pues el macho no esta seguro de quién es la camada y evita atentar contra estos pensando que pueden ser sus propios hijos.

Se ha demostrado que en este tipo de reproducción los machos participan activamente en el cuidado de las crías, lo que genera una gran ventaja para las hembras al no tener que hacer esta actividad sola. Así mismo la variabilidad genética que se logra es bastante amplia dándole características importantes a cada uno de ellos, incluso pueden darse casos donde las crías que son de una misma camada pertenece a padres distintos, sobre todo en aquellas especies que pueden guardar los espermatozoides de los machos con los que realiza la copulación en estructuras especiales como las espermatecas.

Variabilidad genética y su importancia

Como ya hemos venido mencionando, con la reproducción poliandria la variabilidad genética que se logra con cada ciclo de reproducción es alta, siendo esto de gran importancia, ya que le otorgan a cada individuo los genes necesarios para que tengan la capacidad de desarrollarse y sobrevivir a los diferentes obstáculos que se les presentan en la naturaleza. Cada individuo que pertenezca a padres distintos tendrá la potencialidad de resolver los problemas de diferentes formas, lo que puede resultar beneficioso para el proceso evolutivo, en el cual aquellos que posean las características y genes más aptos son los que lograrán sobrevivir.

Otro aspecto importante de la variabilidad genética que se logra con la poliandria, es la adecuación del trabajo sobre todo en aquellos que viven comunidades sociales, como en algunos insectos, un ejemplo ocurre en las hormigas, en donde la hembra reina copula con varios machos y gracias a esa línea paterna las hormigas resultantes tienen una tendencia a desarrollarse como hormigas trabajadoras en diferentes áreas, o lo que se conoce como obreras menores o mayores, además de favorecer el desarrollo del polimorfismo.

Ejemplos de poliandria

Se ha descubierto que la reproducción poliandria existe en diferentes especies animales, siendo uno de los más comunes en los insectos, en donde se ha podido verificar fácilmente, ya que solo la hembra reina es la que copula con varios machos, logrando así obtener gran cantidad de espermatozoides que en algunos casos logran guardar en las espermatecas. Entre los insectos que practican esta modalidad de reproducción podemos mencionar a la hormiga corta hoja Acromyrmex echinatior, la abeja Apis mellifera y el gorgojo Gonipterus scutellatus.

También se ha observado en anfibios, tal como lo hace la salamandra común S. salamandra, la cual puede guardar espermatozoides de hasta cuatro machos en su espermateca, por lo que también es posible que se dé el caso de multipaternidad. Otros animales con este tipo de reproducción son las aves en donde destaca Jacana spinosa, reptiles como las tortugas marinas Eretmochelys imbricata, finalmente en los mamíferos también hay especies que prefieren esta reproducción como es el caso del ratón común Mus musculus.

Autores consultados

  • Cordero, A.; Santolamazza, S. (2009).
  • Guido, I. (2008).
  • López-Riquelme, G.; Ramón, F. (2010).
  • Peláez, F.; Fidalgo, A.; Sánchez, S.; Caperos, J. (2014).
  • Rivero, J. (2013).