Mimetismo mulleriano , qué es, características y ejemplos

Mimetismo mulleriano
Charlie Marshall/CC BY 2.0

En la naturaleza los seres vivos deben compartir sus hábitats, por lo que se producen interacciones entre ellos, estas relaciones incluyen la aparición de las presas y predadores como parte del flujo de energía en las redes tróficas, y con ello la necesidad de mejorar y evolucionar empleando hábitos que le permitan a las especies mantenerse con vida para lograr sobrevivir en el tiempo. Una de las técnicas que se ha logrado desarrollar en las presas son el mimetismo, que a su vez se ha dividido en diferentes tipos dependiendo de las necesidades de cada especie en particular; en nuestro caso desarrollaremos el mimetismo mulleriano, del cual describiremos sus principales características, por qué es utilizado y finalmente nombraremos algunos ejemplos típicos.

¿Qué es el mimetismo mulleriano?

Como ya se conoce, el mimetismo trata de copiar patrones de colores, conductas y formas de alguna especie en particular que se considere peligrosa, de manera que les sirvan como mecanismo de defensa ante posibles depredadores, al crear un patrón que sea distintivo e inconfundible para los depredadores.

En el caso del mimetismo mulleriano se trata de copiar unas especies con otras, bien sea en el patrón de coloración o formas estructurales y comportamentales, eso sí, siempre y cuando ambas compartan características similares como producción de veneno o sabor y olor desagradable creando así un patrón distintivo y reconocible para los posibles depredadores.

Características del mimetismo mulleriano

El mimetismo mulleriano se caracteriza por que en él pueden converger más de dos especies para crear un patrón bien sea de colores, formas o estructuras morfológicas, el cual permitan a los depredadores identificar con facilidad las especies que podrían resultarles peligrosas para el consumo, tanto por la presencia de sustancias tóxicas que podrían ser usadas en su contra como armas de defensa y envenenarlos, o también por la poca palatabilidad que pudieran tener resultando en encuentros desagradables al tratar de consumirlos.

Otra de las características que identifica al mimetismo mulleriano, es que todas las especies involucradas deben presentar la misma o por lo menos muy parecidas funciones en cuanto a los mecanismos de defensa, es decir, si algún animal es productor de veneno y tiene un patrón particular de colores, la especie que copia también debe ser productora de veneno, de manera que en conjunto además de crear un patrón distintivo en su aspecto, también lo sea en su función y de esta manera lograr un mayor grado de protección. Es necesario destacar que entre más especies participen, mejor será la protección en el hábitat que hacen vida.

Beneficios de las especies involucradas

Si se logra realizar con éxito este tipo de mimetismo, le otorgará a las especies involucradas un rango amplio de protección ante los posibles depredadores, por lo que los encuentros desafortunados entre los depredadores y presas serán cada vez menores.

Con la práctica del mimetismo mulleriano, todas las especies involucradas recibirán el mismo beneficio, de igual modo el tiempo empleado para entrenar a los depredadores para que puedan reconocer y así evitar el consumo de estas especies será menor, y por ende los sacrificios y el gasto energético de las especies también se reducirán en pro de lograr la misión.

Ejemplos representativos

En primer lugar nombraremos a los insectos y especialmente a las mariposas, ya que gracias a estos lepidópteros el zoologista Fritz Müller en 1881 logró descubrir este tipo de mimetismo. En nuestro caso nombraremos a las especies Heliconius erato y Heliconius melpomene, las cuales comparten un amplio rango de distribución, además de tener variedades fenotípicas dependiendo del área en que se encuentren; estas dos especies tienen colores vistosos o aposemáticos como rojo, negro y amarillo en casi la misma posición en su cuerpo, indicando así que son especies no comestibles, pues tienen un sabor desagradable.

Otros insectos en donde se ha podido corroborar el mimetismo mulleriano es en los mil pies, especialmente en lo géneros de Apheloria y Brachoria, cuyos miembros son ciegos, pero además presentan características de aposemantismo de hasta cinco especies, por lo que en una pequeña área puede confundirse una de ellas con cualquier otra, hecho que resulta ventajoso ante posibles ataques, ya que son productoras de cianuro, por lo que sus colores que pueden ser amarillos y negros dan advertencia de esta cualidad.

En los anfibios también se dan casos de mimetismo mulleriano, un ejemplo de ello lo tienen varias especies de anuros conocidos como ranas flecha venenosas, las cuales comparten colores vistosos como señal de advertencia para indicar que están en presencia de una especie venenosa, estas ranas pueden pertenecer a una misma familia como Dendrobatidae o incluso expandirse a otras que también se benefician con el empleo de este mimetismo, técnica que sirve para su defensa, tal como lo hacen las de la familia Aromobatidae. En representación de estos anuros nombraremos a Ranitomeya imitador y Ranitomeya ventrimaculata.

En el grupo de las aves se ha podido constatar esta clase de mimetismo con el descubrimiento de especies tóxicas derivadas de la dieta que poseen. Así tenemos que las aves del género Pitohui, de colores brillantes, existe una especie denominada Pitohui dichrous, la cual presenta una coloración naranja ladrillo en su parte abdominal con la cabeza en negro, mientras que colores muy parecidos se presentan en otra especie del mismo género, concretamente Pitohui uropygialis.

Autores consultados

  • Blas, J. (2010).
  • García, H. (2007).
  • Garg, K.; Sam, K.; Chattopadhyay, B.; Sadanandan, K.; Koane, B.; Ericson, P.; Rheindt, F. (2019).
  • Marek, P.; Bond, J. (2009).
  • Ríos, A.; Barajas, M. (2013).
  • Rueda, N.; Andrade, M. (2016).
  • Salazar, J. (2014).
  • Sorto, R. (2013).