Uso de animales en tratamiento de enfermedades

Terapias animales

Seguidamente realizamos un estudio sobre los ámbitos aplicativos relacionados con enfermedades o dolencias de muchas personas, en las que la utilización de animales juega un papel relevante desde el punto de vista de terapias alternativas y en beneficio de la salud.

Etapa infantil y juvenil

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

Este trastorno consiste en un comportamiento del niño basado en un estado de desatención y/o hiperactividad e impulsividad intenso y grave, según el manual diagnostico DSM-IV. Suele manifestarse ante de los siete años y afecta a las actividades sociales, académicas y laborales, según el grado de desarrollo

El uso o utilización de animales, en estos casos, tiene como objetivo el centrar su atención y mantenerla mientras se desarrolla. Esto se debe a que los animales son impredecibles, nunca hacen las mismas cosas y ofrecen novedades que llaman la atención del paciente. Además incentiva la curiosidad hacia ellos. Esto ocasiona una mayor atención del niño a su entorno, les relaja y también ayuda en su relación posterior con otras personas y niños.

Estas terapias se suelen llevar a cabo en zoos resocializadores que cuentan con una gran variedad de especies animales, como el Centro Devereux, un centro especializado en tratar diversas patologías, como la del caso que nos ocupa. Este entorno dará lugar a una situación relajante y controlada que aumentará la efectividad en cuanto los fines perseguidos.

Autismo

El manual diagnostico DSM-IV define el autismo como un trastorno psicológico que supone un desarrollo anormal en la interacción y comunicación social, acompañado de una reducción relevante de actividades e intereses, en definitiva, conduce a un déficit en la comunicación tanto verbal como no verbal con otras personas y su entorno, incluso desconfianza con el terapeuta, se sienten solos, con lo que se encierran en el mundo que ellos mismos se crean.

El uso o utilización de animales en esta enfermedad va a ser el abrirse camino hacia el niño y facilitar, a su vez, que el terapeuta pueda ayudarle. Los animales mas utilizado para estos casos son los perros y los delfines, que hacen que el niño se vea reflejado en el animal y aumenta su autoestima y capacidad de atención, de esa manera, en muchos casos se consigue que el niño aprenda a relacionarse observando al animal, con el que se siente identificado, aunque en muchas ocasiones existen límites en función de la edad y el nivel de avance de la patología.

Trastorno disocial

Según el manual diagnostico DSM-IV, se define como un “patrón de comportamiento persistente y repetitivo en que se violan los derechos básicos de los demás o importantes normal sociales adecuadas a la edad del sujeto”. Estos comportamientos se dividen en cuatro grupos:

  • Comportamiento agresivo: que causa daño físico o amenaza a otras personas o animales.
  • Comportamiento no agresivo, pero que causa perdidas o daños a la propiedad.
  • Fraudes, robos o engaños.
  • Violaciones graves a las normas.

Todos estos comportamientos conllevan a que se produzcan problemas en la actividad social, académica y laboral del paciente.

La utilización de animales se desarrolla realizando determinados trabajos en zonas rurales o granjas, en los que los pacientes pueden relacionarse con los animales, cuidándolos y ocupándose de sus necesidades. El paciente también puede elegir uno de los animales y encargarse de todas sus necesidades. Con este método se consigue que se entable un vínculo entre el animal y la persona, se le enseña a respetar mas a la gente, a su alrededor e inculcarle muchos valores positivos como puede ser la responsabilidad o la empatía.

Retraso mental y dificultades en el aprendizaje

Supuestos en los que el rendimiento mental del paciente esta por debajo de lo esperado según su edad y que conlleva también problemas en la integración social.

Aquí los animales van a jugar el papel de ayudar a mejorar los aspectos afectivos y de autoestima, la psicomotricidad, expresión y leguaje, habilidades sociales y el refuerzo del aprendizaje.

Ámbito ansiodepresivo

Se integran pacientes con una autoestima baja y que les hace mostrarse irritables, inestables e inhibidos, con un animo pesimista y una timidez excesiva. El uso o utilización de un animal le va ayudar de la misma manera que el caso anterior, fomentando aspectos afectivos y de autoestima que le ayuden a abrirse al mundo exterior. Se suelen utilizar animales pequeños y manejables, como los conejos.

Etapa adulta y vejez

Trastorno demencial

Aquí entran en juego muchas enfermedades tales como Alzheimer, Parkinson o, incluso, el VIH. Suelen provocar procesos degenerativos y pueden ser causadas por enfermedades, traumatismos, sustancias o una mezcla de todo. Según el DSM-IV se caracteriza por el desarrollo de múltiples déficits cognitivos (en que se incluye la perdida de la memoria).

Los animales mas utilizados son los perros, en especial los Golden Retriever, por su capacidad de aprendizaje, pueden ayudar al paciente a su sociabilización, guiar al enfermo o avisar a equipos médicos en caso de emergencia. Además, si la enfermedad presenta daños cardiovasculares, también ayuda al paciente, ya que la necesidad de pasear al perro le supone un ejercicio diario.

Depresión senil

Es un trastorno del estado de ánimo que se da en personas ancianas y que pueden ir asociadas con otras patologías psicológicas, como bipolarismo o ataques maniacos acompañados de otros depresivos o falta de apetito.

En estos casos son ampliamente utilizados los perros de razas pequeñas y los gatos. Como ya se ha contado, este tipo de animales muestran su estado de ánimo y su cariño hacia el dueño de forma muy efectiva, disminuye la sensación de soledad y supone un gran aumento de autoestima y apoyo para el enfermo. Además constituyen una estimulación social y personal al pasearles, creando situaciones cómicas o interesantes que hacen que entablen fácilmente conversaciones con otras personas.

Terapia asistida en otros supuestos

Ámbito relacionado con la atención penitenciaria

Esto no se considera como enfermedad, pero puede causar algunas de las anteriores o que ya las tengan al estar recluidos en un mismo espacio. Además, los presos se caracterizan por tener problemas de baja empatía, trastornos disociales y problemas de sociabilización.