Como todos sabemos, nuestro planeta está formado en una gran parte por agua, ya sea del océano, de lagos, glaciares y ríos sobre la superficie. Existe también una gran cantidad de agua en el subsuelo, formando enormes depósitos que no fluyen hacia ninguna parte, sino que simplemente se filtran a velocidades muy lentas, por lo que no llegan a formar corrientes. Pueden existir también lagos y ríos subterráneos, que al igual que otros depósitos de agua, se forman al filtrarse el agua de lluvia y deshielos a través de las distintas capas de la superficie del planeta. Visitar estos fenómenos naturales es una alternativa para la personas que le gusten el turismo desarrollado en un entorno natural.

Casi en todo el mundo existen lagos y ríos subterráneos, algunos de los cuales son de fácil acceso, a través de túneles , grietas, cuevas, y otros tipos de formaciones geológicas. En un principio, la mayor parte de las personas que frecuentaban este tipo de lugares eran exploradores que trataban de hacer recorridos con fines de investigación. Pero son generalmente sitios de tan gran belleza, que en la actualidad existe una gran afición a lo que se llama hidro espeleología, que en muchos de los casos cae en la categoría de los deportes extremos, por lo que ha cobrado gran popularidad dentro del turismo de aventura y el turismo orientado a la naturaleza.

La extraña belleza que se puede observar en los recorridos turísticos de cavernas y ríos subterráneos es tal, que muchos pueblos antiguos los consideraban lugares sagrados. Tal es el caso de los Mayas, en la Península de Yucatán, México, donde por cierto se encuentra el río subterráneo Sac Actun, que al parecer es el más largo del mundo, es una de las cuevas también más largas de la tierra.

Generalmente los ríos subterráneos no son fáciles de recorrer ya que se trata de sistemas que conectan unas corrientes con otras, por lo que no se trata de ir buceando o navegando en alguna embarcación. En muchos de los casos se requiere de grandes habilidades de supervivencia además de una óptima condición física y el conocimiento de diferentes disciplinas como puede ser nadar, bucear, escalar, remar, kayak y muchas otras; por esa razón hay profesionales del sector turístico que se especializan en aprender los entornos naturales relacionados con ríos subterráneos, de esa manera el turista podrá aprovechar al máximo su contacto con estos bellos espacios naturales . En algunos tramos, pueden emerger a la superficie diversas ramificaciones de la corriente principal, como en el caso de los cenotes en Yucatán. Los antiguos Mayas los consideraban sagrados ya que afirmaban que eran pozas que no tenían fin, por lo que los empleaban para celebrar rituales y ceremonias.

Durante la exploración de los diferentes ríos subterráneos del mundo, los exploradores han encontrado restos humanos muy primitivos, también restos de animales cuya existencia se remonta al pleistoceno, además de otros hallazgos que han contribuido a conocer mejor la evolución tanto del planeta como de la humanidad.

Para el turismo de aventura, los ríos subterráneos ofrecen atractivos recorridos donde se enfrentarán emocionantes retos dependiendo del lugar que visiten. Al mismo tiempo, el turista podrá observar numerosas especies de animales, vegetales o minerales, sin duda un atractivo que no debe pasar desapercibido para las personas que le gusten el contacto con el medio natural.