Limpieza e higiene mascotas y otros animales

© Paradais Sphynx

La limpieza o higiene en animales domésticos y mascotas, tanto corporal como de las instalaciones donde se albergan, cobra especial importancia en la medida que previenen muchas enfermedades e infecciones, se evitan olores desagradables, parásitos, etc.

Facilitamos algunos consejos relacionados con la limpieza o higiene en animales, especialmente mascotas, ya que precisan de aseos especiales y determinadas atenciones en algunas partes de su cuerpo. En lo referido a otros animales domésticos, como los de granja e incluso animales salvajes recluidos en recintos de exhibición al público, la higiene está más orientada a la limpieza y desinfección de sus instalaciones, accesorios, etc.

Animales domésticos: mascotas

Higiene corporal

Piel y el pelo: debe mantenerse limpio y brillante durante todo el tiempo, sin embargo tanto gatos como perros tienen mecanismos para mantener su pelaje y su piel sana, por lo que los baños, en gatos, solo son excepcionales en caso de suciedad o alergias del dueño, y en perros una vez al mes. Siempre debe ser con un champú especial para animales, principalmente para mantener el correcto pH.

Una práctica mucho más sana y que debe ser frecuente, tanto en gatos como en perros, es el cepillado, que llega a ser diario en animales de pelo largo, o semanal en los de manto corto. El cepillado elimina impurezas y pelos desprendido, sobre todo en época de muda, además ayuda a que el nuevo pelo salga más largo y sedoso.

Hay que seguir una serie de precauciones durante el baño, como proteger al animal de las corrientes, no introducir agua en ojos u oídos; en cachorros, no bañarlos antes de terminar su correspondiente programa de vacunación.

Ojos: deben limpiarse de forma diaria con gotas especiales para ojos o suero fisiológico, que limpian, a medida que se deslizan por el ojo, la córnea y demás estructuras. El resto, es decir, áreas próximas al ojo del animal, se limpia con una gasa humedecida y nunca con un algodón, pues puede dejar partículas y ser perjudicial.

Orejas y los oídos: también deben permanecer limpios de partículas y excesos de cerumen, para ello hay que utilizar soluciones óticas especializadas que se suministran en el interior de la oreja, o toallitas impregnadas con suero, incluso con aceite de oliva, de gran ayuda para el aseo exterior. Las soluciones óticas se introducen (unas gotas) en el conducto auditivo, además se hace un masaje en su base sin dejar que se mueva el animal; una vez realizado lo anterior se deja que el animal se sacuda, expulse el cerumen y restos de suciedad, al mismo tiempo que debemos limpiar los restos expulsados con una gasa humedecida, de esa manera conseguimos una mejor higiene en la parte externa de las orejas y otras áreas próximas al oído.

Es importante que no se usen productos como bastoncillos, alcohol y agua oxigenada, pues pueden dañar a las mucosas del animal doméstico.

Patas y uñas: también deben ser cuidadas regularmente. Hay que prestar atención especial a las almohadillas, principalmente en gatos y perros, puesto que van a ser la principal protección frente al pavimento y la superficie donde pisan. Deben observarse diariamente para comprobar que están suaves e hidratadas y que no presenten grietas ni heridas. Si se observan, hay que hidratarlas con cremas de aloe vera o similares, además si están dañadas es importante curarlas. Las uñas deben estar limadas sobre todo en gatos, proporcionando elementos que puedan usar para su cuidado, puesto que no pueden desgastarlas en el suelo, por ejemplo, rascadores o afiladores de uñas de fácil adquisición en tiendas de animales. Hay que observar que no haya sobrecrecimiento o que estén en mal estado. También hay que prestar atención a los espolones, especialmente en perros grandes, ya que pueden llegar a causar problemas.

Glándulas anales: son propias de los perros y emiten una sustancia espesa y muy olorosa. Pueden llegar a enquistarse, por lo que es necesario, aunque no en todos los casos, limpiarlas e inspeccionarlas de forma rutinaria. Si aparecen problemas hay que extraer la sustancia con un guante lubricado, introduciendo un dedo y apretar ambos sacos situados debajo y a cada lado del ano, para orientarnos sobre su ubicación podemos guiarnos con la ayuda de un reloj, ya que ocupan un lugar similar a donde se encuentran los números 4 y 7 del reloj. Si se produce un absceso, hay que limpiarlo y realizar curas diarias, para ello es importante el asesoramiento e intervención de un veterinario.

Limpieza ambiental

El alojamiento: debe estar limpio y protegido sobre todo en animales jóvenes o debilitados. Hay que prestar especial atención a animales chatos o braquicéfalos, ya que no pueden regular su temperatura fácilmente y son propensos a los golpes de calor, así como a animales de pelo largo.

Las cama o lugar de descanso debe ser adecuada en tamaño e higiene. Es necesario suministrarles materiales de entretenimientos y productos que aseguren el correcto ejercicio y actividad del animal, además, en el caso del perro, una buena opción es sacarlo a pasear al menos dos veces al día, los paseos deben ser largos; en los gatos es importante facilitarles lugares altos y rascadores, además de entretenimientos, que hay que cambiar cada cierto tiempo para que el animal no se aburra.

En cuanto a deposiciones, es necesario disponer de areneros para los gatos y mantenerlo correctamente limpio; a los perros se precisa sacarlos dos veces al día y asegurarse que realizan sus necesidades correctamente en el exterior. Otras mascotas, normalmente las que habitan en jaulas, por ejemplo las aves, deberán tener un área especial para la evacuación y depósitos de heces, con rejillas y bandejas extraibles para facilitar la retirada de excrementos y limpieza de accesorios. En animales exóticos, como reptiles o anfibios, ha de procederse a la retirada de excrementos y limpieza del terrario con cambios de sustratos cada tres o cuatro meses. En peces de acuarios es necesario realizar los correspondientes cambios periódicos de agua, además el acuario debe de tener filtros especiales para la limpieza del agua, sobre todo de excreciones y restos de comidas.

Animales de granja y salvajes

Animales de renta

Los animales domésticos destinados a renta, es decir, animales de granja, deben cumplir rigurosamente los requisitos establecidos en la legislación vigente, sobre todo las zonas de albergue, espacios, bienestar animal, desratización, etc. La higiene de las instalaciones cobra mucha importancia, sobre todo si se tiene en cuenta el gran número de animales que conviven y la necesidad de prevenir o, en su caso, minimizar el riesgo de enfermedades e infecciones.

Animales salvajes albergados en parques y zoológicos

Finalmente la limpieza o higiene de las instalaciones de animales salvajes que viven en parques o zoológicos también cobra especial importancia, tanto para la salud de los animales que se exhiben, como para los propios espectadores o público, que les será más confortable observar animales en óptimas condiciones de habitabilidad y limpieza, sin duda repercutirá favorablemente en su salud y se evitarán muchos problemas de tipo infecciosos. Huelga decir que estas instalaciones también han de cumplir con los requisitos impuestos por la legislación vigente.