Enterobacterias : bacterias gram negativas que causan enfermedades

Enterobacterias, bacterias gram negativas que causan enfermedades
Enterobacterias, bacterias gram negativas

Descripción de las enterobacterias

La familia Enterobacteriaceae (enterobacterias) pertenecen a un tipo de protobacterias que incluyen bacilos y cocobacilos gramnegativos con más de 30 géneros. Las especies de este grupo se encuentran distribuidas en el agua, suelo, plantas y flora intestinal de animales y humanos, la etimología de su nombre se relaciona con que son distintivas de la flora intestinal de animales.

Un gran número de enterobacterias son patógenos humanos como Shiguella spp, Salmonella y Yersinia, mientras que otras especies se encuentran como microbiota normal pero puede transformarse en patógenos oportunistas como por ejemplo Escherichia coli, Kelbsiella spp y Enterobacter spp entre otras.


Las enterobacterias son, en su gran mayoría, anaerobios facultativos es decir que pueden vivir tanto en ambientes con oxígeno como en ausencia de él. Además casi todas las especies participan en el ciclo biogeoquímico del nitrógeno. En cuanto a su morfología esta es muy diversa existiendo especies de enterobacterias que son inmóviles mientras que otras presentan flagelos.

Ejemplos de enterobacterias y las patologías que pueden provocar

Shiguella spp

Las especies de Shiguella producen cuadros de disentería bacilar o shigelosis que tiene como síntomas diarrea, vómitos, nausea, fiebre, pérdida de apetito y dolor abdominal, producidas por las toxinas que esta bacteria produce y que atacan el revestimiento del intestino delgado, dañándolo con úlceras e inflamación con presencia de diarrea sanguinolenta.

Estos síntomas pueden remitir solos, sin embargo en algunas ocasiones pueden complicarse y provocar enfermedades más graves llegando los pacientes a presentar convulsiones, confusión, dolor en el cuello, dolor de cabeza y deshidratación. Se ha relacionado a esta bacteria con complicaciones como artritis, insuficiencia renal y erupciones cutáneas.

Salmonella

De la especie Salmonella existen más de 2000 serotipos diferentes que se agrupan en seis grupos que pueden desencadenar patologías diversas: gastroenteritis aguda, bacteriemia, fiebre tifoidea, meningitis, osteomielitis y abscesos.

La fiebre tifoidea tiene como síntomas fiebre, diarrea o estreñimiento asociada a inflamación, las complicaciones de esta enfermedad son muchas, pero las más graves son aneurismas micóticos, hemorragia digestiva y la perforación intestinal.

Yersinia

Esta especie habita en animales como cerdos, aves y roedores, siendo los humanos huéspedes accidentales.

Y. pestis es el agente causante de la peste en humanos, Y. enterocolitica causa en forma esporádica diarrea y Y. pseudotuberculosis es la más rara de las yersiniosis, que produce adenitis mesentérica y eritema nodoso.

Escherichia coli

Este microorganismo es uno de los causantes de diarrea en niños menores de dos años y diarrea del viajero, produce una enterotoxina que promueve la salida de agua de las células mucosas intestinales, lo que genera diarrea acuosa y ocasionalmente vómito, escalofrío y fiebre. Las cepas que producen una toxina denominada Shiga originan complicaciones como diarrea sanguinolenta, colitis hemorrágica, síndrome hemolítico urémico y puede llegar a causar la muerte.


Aparte de las infecciones intestinales las bacterias de E. coli, pueden infectar el tracto urinario, producir infecciones respiratorias (broconeumonía), infecciones del sistema nervioso central (meninigitis bacteriana), en algunas ocasiones la bacteriemia produce shock, consumo de complemento y coagulación intravascular diseminada que son potencialmente mortales.

También se han encontrado cepas de esta bacteria en pacientes con tirioiditis supurada, abscesos (intraabdominales, hepáticos, cerebrales), endoftalmitis, artritis séptica, peritonitis bacteriana, osteomelitis, endocarditis, sinusitis, tromboflebitis séptica, protastítis, entre otras enfermedades.

Klebsiella

K. neumoniae se asocia al desarrollo de neumonía, bronconeumonía, bronquitis, rinoescleroma, abscesos hepáticos y rinitis atrófica crónica. Después de E. coli las cepas de Klebsiella son las responsables de bacteriemia por gramnegativos, esta especie tiene la característica de ser resistente a gran variedad de antibióticos.

La neumonía producida por Klebsiella es una enfermedad rara y grave relacionada con pacientes diabéticos o alcohólicos, se caracteriza por presentar un esputo marrón o rojo, abscesos pulmonares, epiema, bacteriemia y sepsis.

Enterobacter

Este tipo de enterobacterias se caracterizan por ser muy resistentes, con gran capacidad de mutación y baja exigencia nutricional. Esta especie se relaciona con enfermedades nosocomiales y por infectar a pacientes hospitalizados asociándose con colonizaciones en el tubo digestivo, orofaringe, tracto genitourinario y piel.

Las infecciones producidas por estas bacterias suelen ser de difícil tratamiento porque se han vuelto resistentes a los antibióticos de diferentes grupos incluyendo cefalosporinas de tercera generación y quinolonas, este comportamiento se ha relacionado con el consumo extendido de estos antibióticos por fuera del ámbito hospitalario.

Otras especies de enterobacterias

Otras especies de enterobacterias son: Serratia produce bacteriemias nosocomiales, infecciones al tracto respiratorio inferior, infecciones a vías urinarias y heridas quirúrgicas, Hafnia se asocia a enfermedades nosocomiales, Citrobacter es una especie que suele confundirse con Salmonella, generalmente se encuentra en infecciones del tracto urinario relacionado con pacientes con sonda, también se han aislado de las vías respiratorias, infecciones intraabdominales, infecciones de tejidos blandos, osteomielitis y brotes nosocomiales de meningitis neonatal.

Finalmente, para concluir, cabe citar enterobacterias como Proteus que es la segunda causa de bacteriemia de origen urinario. Morganella morganni es poco común, se aísla en orina y heridas de pacientes hospitalarios.

Bibliografía

Bush., L. (2018)
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