Parasitismo en animales, clasificación de parásitos

Parasitismo en animales

El parasitismo hace referencia al estudio de los parásitos pertenecientes al reino Protista y Animalia. El parasitismo es una relación en la que un organismo aprovecha los recursos de su huésped para uso propio pudiendo causar un perjuicio. Se establece una relación parasito-huésped, en el que el parasito necesita de un hospedador para desarrollar alguna fase de su ciclo vital o su reproducción. Por consiguiente, el parasitismo puede considerarse como una interacción biológica entre dos organismos. Muchos parásitos son capaces de sobrevivir en condiciones muy diferentes, como aguas estancadas u objetos donde aguardan a que el hospedador los aloje de manera accidental.

Clasificación de los parásitos

Los parásitos pueden ser clasificados atendiendo a diferentes factores, veamos algunos ejemplos:

Según la espeficidad de huéspedes que necesitan:

– Estenoxenos: El huésped es especifico y por tanto están limitados a una o pocas especies.

– Eurixenos: El parásito es flexible en cuanto al número de especies que pueden ser utilizadas como hospedador.

En función del lugar donde parasita el parásito:

– Endoparásitos: El parásito se hospeda en el interior del organismo.

– Ectoparásitos: El parásito se hospeda en el exterior del animal.

Un huésped puede ser considerado como:

– Intermedio: En su interior solo se lleva a cabo una de las fases del ciclo vital y necesita de otra para continuarlo.

– Definitivo: Se lleva a cabo la maduración del individuo y, por tanto, su reproducción.

– Reservorio: El hospedador o superficie exterior mantiene al organismo vivo en espera a su hospedador definitivo.

– Transmisor: Medio por el que el parásito alcanza a sus hospedadores que, en caso de ser un ser vivo, puede causar o no enfermedad.

Para nombrar una enfermedad parasitaria se añade el sujeto “-osis” al nombre del parásito, por ejemplo: Toxoplasma > toxoplasmosis.

Parasitología y desparasitación

La desparasitación es un método preventivo que depende principalmente de la zona donde vive el animal e incidencia de las distintas enfermedades parasitarias. Según el tipo de parásitos se distingue entre:

Desparasitación interna: Normalmente tiene como objetivo eliminar los parásitos intestinales los cuales se pueden comprobar mediante un análisis coprológico que debe realizarse siempre antes de la vacunación del animal, después de un cambio de residencia, ante indicadores de problemas digestivos o con la primera visita al veterinario de un cachorro.

La desparasitación externa: Incluye todos los tipos de ácaros e insectos patógenos, así como algunos vectores de enfermedades como la mosca flebótomo.

No hay que confundir estas desparasitaciones con la forma de administrar el tratamiento; por ejemplo, pueden eliminarse parásitos internos mediante sprays o pipetas o parásitos externos mediante pastillas o inyectables.