Origen de los animales, teorías simbiótica, sincicial o celularización y la postulación colonial

Teorías sobre el origen animales

La procedencia de las células eucariotas que dieron origen a los organismos pluricelulares y con ello el surgimiento de los primeros animales, ha sido y es tema de controversia. Numerosas hipótesis y cuestionamientos surgen con relación a este aspecto de gran significación para conocer el pasado y revelar uno de los misterios ocultos de nuestro propio surgimiento y del tema que nos ocupa: el origen de los animales.

Teorías sobre el origen de los animales

Las teorías para explicar el origen de los animales son diversas y están en continuo debate y perfeccionamiento. Las que han tenido más fuerza son:

  • Simbiótica
  • Celularización
  • Colonial

Teoría simbiótica

Los defensores de esta teoría consideran que los primeros animales surgen por la unión de diferentes protistas de distintas especies estableciendo entre ellos relaciones de simbiosis.

Postulan que los primeros organismos multicelulares se produjeron mediante la cooperación de diferentes organismos unicelulares. Al transcurrir el tiempo se vuelven muy dependientes uno del otro hasta que conlleva la incorporación de su genoma en un organismo multicelular.

Cada especie daría origen a un linaje de células diferenciadas dentro de la nueva especie. Se cuestiona como el ADN (ácido desoxirribonucleico) de cada organismo podría dar origen a un solo genoma inherente a la especie. Se apoyan en los líquenes y el modelo que ellos presentan.

No hay pruebas que sustenten el origen simbiótico de los Metazoos. No se ha podido demostrar cómo se hacen independientes para llevar a cabo la reproducción.

Teoría sincicial o de la celularización

Esta teoría se basa en la hipótesis que un organismo unicelular con múltiples núcleos, podía haber desarrollado particiones o compartimientos creando membranas internas alrededor de cada uno de sus núcleos.

De esta manera se cree que fue el antecesor de los actuales animales un protozoario ciliado, con varios núcleos, con simetría bilateral, que vivía en los fondos oceánicos y que adquiría mediante una ranura oral las partículas que le servían de alimento.

Los núcleos más externos se diferenciarían del resto mediante membranas formándose de esta forma células en el sincitio. Es apoyada porque algunos organismos pueden tener varios núcleos, pero este solo hecho no es suficiente para respaldarla.

En la actualidad esta teoría es cuestionada porque no tiene en cuenta criterios básicos de la embriología y no está suficientemente respaldada por evidencias científicas.

Teoría colonial

Es la teoría más aceptada, basa el origen de los animales en los coanoflagelados, o sea en protozoos flagelados. Por tanto, esta teoría considera que los animales han evolucionado de protozoos flagelados.

Estas colonias serían como esferas huecas denominadas celoblástulas, formándose una blastaea, a continuación una invaginación en uno de los polos daría origen a la gastraea y a partir de ahí se formaría la plántula.

Hay resultados a nivel de los estudios moleculares del ácido ribonucleico ribosomal (rRNA), así como de la morfología de las mitocondrias y de las raíces flagelares que son semejantes entre los actuales coanoflagelados y los metazoos.

Nuevas evidencias sobre los orígenes de las células eucariotas

A partir de las investigaciones sobre el código genético y la estructura génica del ADN, nuevas herramientas han sido desarrolladas y a la clasificación clásica de las especies del reino Animalia se le han adicionado poderosas herramientas moleculares que han permitido conocer mejor aspectos evolutivos, pero también han surgido nuevas hipótesis e interrogantes.

El hecho de identificar un código genético común a todas las especies hizo postular y fundamentar la existencia de un antepasado común universal denominado por sus siglas en inglés como LUCA. No hay pruebas concluyentes sobre esta hipótesis, pero son caminos abiertos a los nuevos conocimientos.

Una nueva pista sobre el origen de los animales: Lokiarchaeum

En mayo del 2015 la prestigiosa revista Nature publicó un trabajo que ha tenido gran repercusión internacional, se trata del reporte de un nuevo filo denominado Lokiarchaeota que parece ser una de las piezas claves en el jeroglífico del surgimiento de las células eucariotas que hoy conforman a los seres vivos.

Esta trascendente investigación fue desarrollada por un equipo internacional a partir del estudio del sedimento marino a 2.352 metros de profundidad de una zona conocida como Castillo de Loki, entre Groenlandia y Noruega.

La identificación de la secuencia genética y de genes compartidos exclusivamente con eucariotas, la presencia de actina que es determinante para desempeñar la función fagocitaria y otras características permiten considerarla como una forma intermedia entre las células simples y las células eucariotas complejas.

El genoma del Lokiarchaeum está constituido por 5381 genes. Algunas de estas proteínas codificantes no se corresponden con ninguna de las proteínas conocidas, otras se aproximan a las células archaeales y a bacterias, incluso 175 son muy parecidas a las proteínas de las células eucariontes.

Lokiarchaeum sería una forma de transición entre eucariontes y archaea. Los hallazgos antes mencionados apoyan teorías vinculadas con la endosimbiosis seriada y la simbiogenética como base para el desarrollo de las células procariotas a eucariotas.
El origen de las células eucariotas permanece todavía hoy como uno de los misterios de la biología moderna; posiblemente los nuevos conocimientos ayudarán a elaborar nuevas hipótesis y teorías sobre nuestros ancestros.

No dejes de visitar