Diferencias entre urocordados y cefalocordados

Diferencias entre urocordados y cefalocordados
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

El phylum de los cordados es un grupo de animales que han sido agrupados de acuerdo a varias características que pueden presentar, bien sea durante su desarrollo embrionario, larval o adulto. Dentro de este grupo se encuentran incluidos varios subgrupos o subphylum (urocordados, cefalocordados o anfioxos y vertebrados), quienes a pesar de tener algunos parecidos durante algún tramo de su vida, tal como lo es la presencia de notocordio, se pueden distinguir varias diferencias entre ellos, en nuestro caso estudiaremos las diferencias entre urocordados y cefalocordados en cuanto a su morfología externa, composición interna, el tipo de vida que llevan y la presencia o no de estructuras importantes, estableciendo un cuadro comparativo a modo de resumen.

Presencia de notocordio de los urocordados y cefalocordados

La primera diferencia entre urocordados y cefalocordados la encontramos en la presencia del notocordio, siendo esta una estructura que le brinda soporte al cuerpo de varios animales, bien sea en sus primeras fases de vida o en su estado adulto. En el caso de los urocordados, el notocordio se hace presente solo en la etapa larval, desapareciendo por completo al sufrir la metamorfosis y pasar a la etapa adulta. En cambio, en los cefalocordados, el notocordio es fundamental, ya que es el principal soporte de su cuerpo, tanto en la etapa larval como en la vida adulta.

Diferencias entre urocordados y cefalocordados en la composición y morfología externa

La morfología externa es otra de las diferencias entre urocordados y cefalocordados, en un principio se establece diferencia con la cubierta que presentan, los urocordados también son denominados tunicados, esto debido a que tienen una cubierta protectora que lleva por nombre túnica y está compuesta por tunicina, que es un compuesto parecido a las celulosa conformada en gran parte por polisacáridos, dándole un aspecto gelatinoso. En los cefalocordados ésta cubierta de tunicina no está presente.

En cuanto al aspecto externo o fenotípico, se observa grandes diferencias entre urocordados y cefalocordados, los primeros tienen varios representantes con distintas formas entre los que se encuentran cilíndricas o redondeadas, forma de tonel, tubulares y hasta irregulares, la coloración dependerá del organismo y pueden ser de varias tonalidades como verdes, negros, grises y transparentes. De forma general, los urocordados tiene un sifón oral y un sifón atrial y su tamaño varía desde microscópicos hasta seres macroscópico con tamaños que pueden superar los 30 cm.

Los cefalocordados no presentan tanta diversidad de formas, sino más bien se comparan con los peces en la forma de su cuerpo, el cual es lanceolado y delgado, son comprimidos lateralmente y los extremos de este pequeño animal son puntiagudos, diferenciándose en la parte anterior y de posición ventral una boca que está rodeada por filamentos o cirros; a diferencia de los urocordados, los anfioxos tienen un pliegue en forma de aleta que puede ser utilizada para el nado, y la coloración no está presente por lo que son transparentes. En cuanto al tamaño, los cefalocordados son pequeños, con una envergadura promedio de solo 7 cm.

Hábitats y estilos de vida

Aunque ambos tipos de cordados se consideran marinos, existen diferencias entre urocordados y cefalocordados en la forma en que estos hacen vida dentro del mar. Los urocordados, al tener diversos representantes, se pueden encontrar en varios extractos del cuerpo marino, los más abundantes, las ascidias, tienen una vida adulta de forma sésil o inmóvil, por lo que se encuentran adaptados para adherirse al fondo marino, mientras que sus larvas pueden nadar a nivel del plancton, hasta que consiguen un sitio donde adherirse. Las especies restantes son de vida libre y se pueden encontrar en la región planctónica. Los urocordados pueden ser organismos solitarios y algunos organismos tienden a agruparse y formar colonias.

Los cefalocordados prefieren la zona bentónica a pesar de que en su fase de adulto conservan la capacidad de nadar. La mayor parte del tiempo, los anfioxos se entierran en la arena y dejan en evidencia únicamente la parte oral con los cirros para poder alimentarse, de igual manera las larvas pueden vivir tanto en la zona del plancton como en la bentónica. Los ejemplares anfioxos carecen de capacidad de formación de colonias.

Diferencias de los urocordados y cefalocordados en cuanto al sistema circulatorio

En el sistema circulatorio también se presentan diferencias entre urocordados y cefalocordados, siendo en el caso del urocordado un sistema circulatorio de tipo abierto, en el que no hay verdaderos vasos sanguíneos. Una característica que distingue a este grupo es la presencia de un corazón de tipo tubular que bombea la sangre a través de un vaso ventral y uno dorsal, los cuales irrigan por separado la cavidad faríngea, las vísceras y túnica respectivamente, hay que hacer notar que la circulación de los urocordados no es en un solo sentido, sino que el corazón bombea la sangre para un lado y cada cierto tiempo cambia la dirección del bombeo y logra pasar la sangre hasta la otra parte del cuerpo.

El sistema circulatorio de los cefalocordados es mucho más complejo y se asemeja al sistema circulatorio de los peces, estos disponen de verdaderos vasos sanguíneos, sin un corazón, en este caso el bombeo está a cargo de vasos contráctiles. El sistema circulatorio de los cefalocordados a diferencia de los urocordados se considera semi-abierto, como un sistema intermedio entre el abierto y el cerrado, pues presenta características de ambos, la sangre es transportada a través de venas y arterias.

Sistema nervioso

Las diferencias en el sistema nervioso se basa en la presencia de un sistema nervioso central, conformado por el cordón nervioso dorsal hueco en los cefalocordados, en la parte anterior este cordón se dilata y forma una pequeña vesícula cerebral, el cordón nervioso inerva al animal a través de los nervios dorsales, además posee un sistema nervioso periférico constituido por nervios craneales y plexos viscerales.

Para los urocordados el sistema nervioso es más simple, conformado por un ganglio cerebral y una glándula neural, siendo este el remanente del cordón nervioso central. A partir del ganglio cerebral se desprenden dos cordones nerviosos que son los que inervan a los sifones, la cámara faríngea, además de proporcionar la contractura muscular y hacer funcionar los sistemas de órganos.

Aspectos relacionados con la reproducción

Otras de las diferencias entre urocordados y cefalocordados de gran importancia, es la manera en que estos organismos se reproducen, para los urocordados la reproducción es posible mediante dos vías que son sexual y asexual. Para la reproducción asexual, los individuos pueden hacerlo a través del proceso de gemación, en donde comienzan a crecer yemas que darán como resultado a un nuevo ser, mediante la fragmentación de los estolones pueden propagarse rápidamente, además estos organismos son hermafroditas y no se autofecundan.

La reproducción de los cefalocordados es de un solo tipo (sexual), además son organismos que tienen órganos reproductores separados por lo que se denominan dioicos, las gónadas están repartidas en pares (aproximadamente 25) y se encuentran ubicadas lateralmente en el atrio a la altura de la región branquial.

Diferencias entre urocordados y cefalocordados en los órganos excretores

Los urocordados no presentan órganos especializados de excreción, mientras que para los cefalocordados presentan órganos excretores de tipo nefridial con células de tipo solenocito, se encuentran situados en la parte dorsal de la faringe manteniendo contacto con el celoma, este sistema de excreción se considera primitivo, ya que es un sistema propio utilizado por los platelmintos, anélidos y moluscos.

Cuadro comparativo entre urocordados y cefalocordados

Cuadro comparativo con las diferencias entre urocordados y cefalocordados
Paradais Sphynx/CC BY 2.0

Referencias

  • – Cárcel J. (2007).
  • – Del Morán-Flores, L.; Guadarrama-Martínez, M.; Flores-Coto, C. (2016).
  • – García-Cagide, A.; Hernández-Zanuy, A.; Cárdenas, A. (2005).
  • – Johnson, W.; Delanney, L.; Williams, E.; Cole, T. (1969).
  • – Pascual, J. (2010).
  • – Zoppi, E. (2003).