características de los animales, clases, tipos, clasificación

Animales domésticos

Existen multitud de animales en nuestro planeta, son los seres vivos con mayor diversidad, de hecho podemos encontrarlos tanto en tierra firme, agua e incluso en el aire. El reino Animal, Animalia o Metazoa es uno de los cinco reinos existentes en nuestra naturaleza; lo conforman un grupo de seres vivos que tienen en común ciertas características similares. Los humanos pertenecemos al reino Animal, Animalia o Metazoa. Veamos las principales características de los animales y su clasificación.

Características de los animales

– Todos los animales son eucariotas. No es una característica exclusiva de este reino, pero sí una muy importante que influirá en muchas otras. El dominio Eukarya está formado por 4 reinos: Protista, Fungi, Plantae y Animalia. Estos organismos se caracterizan por tener un núcleo celular donde reside su genoma, además de algunas peculiaridades celulares como el sistema de endomembranas.

– Los animales son organismos pluricelulares, es decir, cuenta con más de una célula, las cuales se organizan y se especializan para desempeñar sus funciones, además, estas células poseen núcleo y carecen de pared celular (eucariotas). El núcleo contiene el material genético.

– Son heterótrofos, ya que se nutren por ingestión, pues necesitan consumir alimentos de otros seres vivos, en la medida que son incapaces de fabricar las sustancias orgánicas que necesitan su organismo para sobrevivir. Pueden ser carnívoros (consumen alimentos de origen animal), herbívoros (se alimentan de vegetales), omnívoro (el alimento que consumen puede ser de origen animal o vegetal).

– Consumen oxígeno, es decir, metabolismo aeróbico. Los animales necesitan oxígeno para vivir y para realizar la respiración celular. La mayoría de células animales también pueden respirar mediante procesos anaeróbicos (como la fermentación) pero son mucho menos eficientes que los que usan oxígeno.

– Se han adaptado para relacionarse con el medio, constituyendo una función vital. Gozan de buena sensibilidad gracias a los órganos de los sentidos, facilitando la adaptación al entorno natural en que habiten.

– Su función de reproducción les faculta para originar nuevas especies e impedir en la medida de lo posible que no se extingan el individuo. Todos los animales tienen la capacidad de reproducirse sexualmente, es decir, son capaces de generar individuos genéticamente diferentes a sus progenitores. Algunos, además, pueden reproducirse asexualmente, pero esto sólo ocurre en los organismos menos complejos.

– La mayoría tienen capacidad para moverse, de esa manera pueden desarrollar sus funciones vitales, además les permite huir de situaciones peligrosas.

– Los animales se desarrollan. Desde que se fecunda un animal hasta que éste muere, el individuo pasa por una serie de cambios. Por ejemplo, en el caso de los mamíferos desde que se junta el óvulo con el espermatozoide hasta que el organismo nace sufre una serie de cambios sustanciales.

– No tienen pared celular. Una de las mayores diferencias estructurales respecto a los reino más cercanos filogenéticamente, las plantas y los hongos, es que los animales no presentan una pared celular que envuelva a las células. Esto permite un desarrollo relativamente más flexible ya que las células pueden cambiar y reorganizarse formando estructuras de diferente complejidad.

– Presentan simetría. Los grupos de animales presentan algún tipo de simetría, es decir, una disposición regular de sus estructuras corporales. Los tipos más habituales son la simetría radial y la simetría bilateral.

Clasificación de los animales

Antiguamente los animales se clasifican en dos grandes grupos: vertebrados e invertebrados. Esta clasificación respondía a ciertas características en común que mantienen cada grupo.

– Los vertebrados cuentan con esqueleto interno o endoesqueleto, que también comprenden la columna vertebral . A estos animales se les agrupaba en las siguientes “clases”: mamíferos, aves, peces, anfibios y reptiles.

– Los invertebrados, por el contrario, carecen de esqueleto interno, aunque algunas especies poseen esqueleto externo, también denominado exoesqueleto, por ejemplo, el escorpión. Se agrupan en anélidos, artrópodos, equinodermos, cnidarios, moluscos y poríferos; constituyen un grupo muy extenso, se estima que pueden existir casi un millón de especies, con lo que existen numerosas características diferenciadoras, por esa razón para su clasificación se ordenan en filos o grupos.

Actualmente la clasificación de los animales en vertebrados e invertebrados se considera obsoleta, por esa razón los investigadores sugieren otras formas de clasificación en función de determinadas características presentes en cada grupo, aunque no existen criterios unánimes por la complejidad que revisten muchas de las especies existentes en la actualidad.

Subreino Parazoa

Los parazoos son organismos que carecen de tejidos diferenciados, no presentan músculos, nervios ni órganos en su interior.

– Poríforos: ejemplo las esponjas.  Son animales radiados, su cuerpo tiene forma de saco, está formado por muchos poros que filtran el agua y de esa manera pueden alimentarse.

Subreino Eumetazoa

Los eumetazoos tradicionalmente se clasifican en dos grupos:

Animales con simetría radial

Su cuerpo se pueden dividir en varios planos de simetrías.

– Cnidarios: medusas, pólipos, corales, anémonas. Algunos de estos animales permanecen fijos en el fondo del mar como los corales, otros viven flotando en el agua, como es el caso de las medusas.

– Ctenóforos: poseen unas cédulas exclusivas denominadas cnidocitos. Simetría birradial, los planos de simetría no son perfectos. Son animales poco conocidos.

Animales con simetría bilateral

se pueden dividir en dos mitades simétricas.

– Acelomados: carecen de cavidad corporal. El mesodermo es macizo.

– Platelmintos: animales con cuerpo plano, carecen de órganos de locomoción, pueden ser parásitos como el caso de la tenia.

– Pseudocelomados: poseen cavidad corporal (pseudoceloma), pero no es de origen mesodérmico.

– Nematodos: son animales con cuerpo cilíndrico como es el caso de las lombrices intestinales.

– Celomados: poseen verdadera cavidad corporal (celoma), ya que es de origen mesodérmico. Algunos animales lo conservan en estado adulto, por ejemplo los anélidos.

– Protóstomos: la boca se origina en el blatosporo (primera abertura del embrión) o en un lugar cercano a él.

– Moluscos: el pie es un músculo que facilita el movimiento, caracoles; en algunos animales, como los bivalvos (mejillones) lo utilizan para excavar.

– Anélidos: poseen cuerpo cilíndrico dividido en anillos, por ejemplo la lombriz de tierra.

– Artrópodos: disponen de esqueleto externo o exoesqueleto, como los insectos, arácnidos, crustáceos.

– Deuroteróstomos: el ano se origina en el blatosporo o en un lugar cercano a él y la boca es de neoformación.

– Equinodermos: en estado larvario disponen de simetría bilateral, aunque de adultos presenta simetría radial. Son animales marinos y carecen de cabeza diferenciada. Una estrella de mar es un animal equinodermo.

– Cordados: presentan notocorda o cuerda dorsal, en algunos animales se mantiene durante toda la vida, en otros es transitoria. Entre los cordados destacan los vertebrados: aves, anfibios, reptiles, mamíferos o los vertebrados acuáticos, como muchas especies de peces.

Otras clasificaciones

Desde el punto de vista del desarrollo embrionario se pueden agrupar a los animales en diblásticos y triblásticos.

Diblásticos

Cuentan con dos hojas embrionarias, ectodermo y endodermo. Se incluyen los animales asimétricos y los de simetría radial, a excepción de los equinodermos.

Triblásticos

Son animales de simetría bilateral, aunque los equinodermos solo la mantienen en estado larvario; disponen de tres hojas embrionarias, ectodermo, endodermo y mesodermo. En este grupo se incluyen los protóstomos y deuteróstomos, ya analizados con anterioridad.

Tipos o clases de animales en función de sus hábitos

Podemos ordenarlos atendiendo a los siguientes criterios:

– Salvajes: son aquellos que deambulan en libertad según sus hábitos y costumbres. Se pueden avistar en todos los continentes.

– Animales de granja: utilizados por el ser humano con fines de aprovechamiento, consumo, peletería, etc. Dependen de su cuidador, el cual les facilita instalaciones y alimentos para su mantenimiento y conservación.

– Mascotas: mantienen una relación afectiva con las personas, ofrecen compañía y en muchos casos revisten utilidades prácticas, por ejemplo, perros guardianes, guías…

Todos los animales se adaptaron en aras a su supervivencia, desde el punto de vista de su relación con el hombre, muchos son beneficiosos y juegan un papel importante, nos nutren, nos auxilian en labores agrícolas, proporcionan compañía, etc; sin embargo, otros son muy perjudiciales, como por ejemplo los parásitos internos. La zoonosis es la enfermedad que se propaga a través de los animales, por esa razón las autoridades públicas toman medidas higiénico-sanitarias para la prevención de la salud humana.

Las mascotas y el hombre

La convivencia con las mascotas ha evolucionado hasta el punto de considerarlos como un miembro más de nuestro hogar familiar; incluso muchos sectores industriales y profesionales se han especializado en ofrecer una amplia gama de productos o servicios destinados a este tipo de mascota y son cada vez más los especialistas en salud animal, la estética, alimentación, accesorios, etc., que brindan sus esfuerzo en aumentar la calidad de vida del animal doméstico; por otra parte, los Estados velando por el bienestar de los animales elaboran normas encaminadas a la protección y defensa de los mismos.

El mundo de las mascotas también abarca  animales invertebrados y exóticos. Es frecuente ver en tiendas especializadas ejemplares de arácnidos, crustáceos, caracoles e incluso estrellas y erizos de mar. Sin duda cada vez es mayor el número de especies que se acogen para destinarlo a animales de compañía, aunque se requiere cierto asesoramiento sobre aquellas que son consideradas lícita para su tenencia y, en todo caso, contar con los permisos preceptivos emitidos por las autoridades competentes para la adquisición de determinadas especies. No se deben acoger especies catalogadas como vulnerables en las correspondientes legislaciones, en la mayoría de los casos se prohíbe su tenencia, incluso al poseedor se le sanciona por infringir lo estipulado en la normativa reguladora al respecto.