Aparato excretor de los animales, tipos de sistemas excretor

Aparato o sistema excretor

El sistema o aparato excretor de los animales, vertebrados e invertebrados, es el conjunto de órganos y glándulas que se encargan de eliminar los desechos de un organismo, ya sean el resultado del metabolismo celular o incorporados desde el ambiente. Normalmente, el aparato excretor de los animales filtra la sangre y así puede diferenciar entre las substancias que se deben expulsar de aquellas que se pueden reaprovechar.

Como en todos los grandes aparatos del cuerpo, el sistema excretor resulta muy diferente de unos animales a otros, así que vamos a explicar los diferentes tipos de sistemas que se encuentran en el reino animal, así como ejemplos de animales que los tienen. No encontramos aparato excretor en los animales más sencillos como los poríferos y los cnidarios, ya que en estos casos los desechos son eliminados por simple difusión.

Sistema excretor invertebrados: protonefridios

El más sencillo de los aparatos excretores en animales consiste en una red de túbulos que se extienden a través de todo el cuerpo del animal y que están en contacto con el exterior mediante el nefridioporo. En algunas partes del interior estos tubos están forrados con células que presentan cilios o flagelos cuya función es crear una corriente de fluido que dirija al exterior. El tamaño de los nefridioporos está establecido para que deje pasar las sustancias más pequeñas pero no algunas de tamaño mayor como las proteínas.

Las células que provocan la corriente pueden ser de dos tipos: células flamígeras y solenocitos. Las primeras son células bastante grandes con varios cilios mientras que las segundas son más pequeñas y utilizan los flagelos para crear la corriente.

Encontramos este tipo de aparato excretor en animales muy sencillos como los platelmintos.

Sistema excretor invertebrados: metanefridios

Esta estructura equivalente al aparato excretor de animales es típica de los anélidos, moluscos y algunos artrópodos. Consiste en una serie de túbulos, normalmente dos por cada celoma que están abiertos en sus dos extremos. El primer extremo, conocido como nefrostoma, se abre en el interior del celoma formando una estructura similar a un embudo, rodeada de varios cilios que dirigen el flujo hacia su interior. El otro extremo es el nefridioporo que conecta directamente con el exterior.

El nefrostoma está comunicado con una arteriola que forma un nudo conocido como glomérulo. De hecho, al tener forma de embudo lo rodea totalmente formando lo que se conoce como Cápsula de Bowman. La cápsula junto con el glomérulo se forman una estructura denominada corpúsculo renal y es justo aquí donde se produce el filtrado de la sangre para separar las partículas aprovechables.

Glándulas verdes o antenales en animales crustáceos

Encontramos este tipo de aparato excretor en animales dentro del filo artrópodo, concretamente en los crustáceos. Consiste en un par de sacos que se encuentran debajo de las antenas y que se encargan de recoger los compuestos desechables mediante filtración. Estos sacos están conectados a la vejiga mediante el laberinto, donde se produce algo de reabsorción, mediante un largo túbulo y finalmente se expulsan las sustancias a través del nefridioporo, que normalmente está cubierto por un opérculo.

Túbulos de Malphigi en artrópodos

Los animales con este aparato excretor son básicamente los artrópodos, especialmente aquellos que viven en ambientes secos. El sistema consiste en una serie de tubos que se forman como invaginaciones del último segmento del intestino, con el extremo más alejado del intestino ciego. Son tubos bastante largos, se suelen encontrar enrollados y están bañados en hemolinfa.

Durante el camino que atraviesa el fluido desde el extremo ciego al intestino, el líquido sufre una serie filtraciones y reabsorciones para obtener finalmente las substancias de desecho, que consisten básicamente en ácido úrico. Son muy eficientes en el apartado de reabsorción ya que presentan una pérdida mínima de agua. Ese es el motivo por el que muchos artrópodos han sido capaces de colonizar ambientes especialmente áridos.

Aparato excretor vertebrados, peces y anfibios: mesonefros

Entramos ya en el aparato excretor de animales vertebrados. Son un tipo de riñón que encontramos en peces y anfibios en su etapa adulta, así como en los otros vertebrados en su etapa embrionaria. Consiste en un gran número de túbulos que en su zona inicial están en gran contacto con el sistema circulatorio por un tramo ensanchado conocido como cápsula de Bowman. Esta cápsula absorbe el líquido filtrado por el glomérulo. Además, presentan nefrostomas atrofiados que no están conectados con el celoma.

Aparato excretor vertebrados, mamíferos, aves, reptiles: metanefros

Es el aparato excretor de animales más avanzado y se encuentra en mamíferos, aves y reptiles. Los riñones de esta categoría están formados por tubos denominados nefronas. Estos tubos se dividen en diferentes partes: la cápsula de Bowman, el túbulo contorneado proximal, el asa de Henle y el tubo contorneado distal.

La cápsula de Bowman, de forma similar a los mesonefros, es la zona ensanchada en contacto con los glomérulos y que recoge el líquido filtrado. El túbulo contorneado proximal es una parte del tubo con muchas vueltas y curvas donde se reabsorben sustancias disueltas que son necesarias para el organismo. El asa de Henle es un tramo estrecho donde se concentra el líquido que circula y que está rodeado por un gran número de vasos sanguíneos. El túbulo contorneado distal que cumple una función similar al proximal y desemboca en un túbulo colector que recoge el líquido de varias nefronas. Al final el líquido viajará por los uréteres hasta la vejiga y saldrá del organismo a través de la uretra.