Aparato digestivo de los animales

Aparato digestivo de un ave

La función básica de cualquier aparato digestivo de los animales es la obtención de alimentos y la transformación de estos en substancias que puedan ser absorbidas y utilizadas por las células de un organismo. El proceso por el cual se consiga variará enormemente según el organismo del que se trate, así que veremos los diferentes tipos y ejemplos de aparatos digestivos presentes en determinados grupos de animales.

Los aparatos digestivos de los animales se distinguen principalmente según se realice una digestión intracelular o extracelular y dentro de ésta por tener un aparato digestivo completo o incompleto.

Digestión intracelular

En este tipo de digestión, el alimento se descompone y procesa en el interior de la célula. Es típico de organismos muy simples como las amebas y también de animales como los poríferos. El aparato digestivo de los animales poríferos se acumula en un solo tipo celular conocido como coanocitos. Los coanocitos constan de un flagelo rodeado de varias microvellosidades que con su movimiento provocan corrientes de agua. Esta agua está cargada de partículas, en parte orgánicas, como bacterias o plancton que quedarán enganchadas en estas microvellosidades. Posteriormente estas partículas son fagocitadas por los coanocitos y se almacenan en vesículas intracelulares hasta que se fusionan con los lisosomas, que contienen enzimas digestivas y otras sustancias oxidantes que ayudarán en la degradación del alimento.

Aunque es un proceso típico de los poríferos, el aparato digestivo de otros animales, más complejos, destaca por el hecho de poder combinar digestión intracelular con digestión extracelular, por ejemplo, los cnidarios o los bivalvos.

Digestión extracelular con aparato digestivo incompleto

El aparato digestivo incompleto presente en ciertos animales se caracteriza por tener un poro de entrada/salida de alimentos y una cavidad gástrica, a diferencia del aparato completo que tiene dos poros, cavidad gástrica y un tubo digestivo. En este grupo encontramos a los cnidarios y los platelmintos.

En el caso de los cnidarios, pueden obtener alimentos a través de filtrar substancias del agua, aunque la mayoría lo hace a través de la captación de presas. En estos casos, las presas entran en contacto con los cnidocitos del animal y quedan paralizados. Los tentáculos entonces se doblan hacia adentro e introducen a la presa en la cavidad gástrica de los cnidarios. Una vez ahí, algunas células del gastrodermo liberan enzimas digestivas que descomponen a la presa hasta conseguir substancias que las propias células del gastrodermo pueden captar. En ocasiones, la digestión continua en el interior de las células combinando así el proceso extracelular con una digestión intracelular.

En los platelmintos, nos encontramos con una boca que es por donde entran los alimentos. Esta boca está conectada con todo el cuerpo del animal mediante una serie de canales, por lo que no es necesario un aparato circulatorio que distribuya los nutrientes. Es en estos canales donde se secretan los enzimas digestivos que convierten el alimento en nutrientes básicos que pueden ser absorbidos directamente por las células. En los platelmintos parásitos, que viven en el intestino de algunos mamíferos, ni siquiera encontramos este sistema nutricional ya que no les resulta necesario. En tal caso los animales se limitan a absorber los nutrientes ya digeridos a través de su piel.

Digestión extracelular con aparato digestivo completo

El aparato digestivo completo de determinados animales está formado por regiones especializadas, por lo que presenta la ventaja de poder ingerir alimento por la boca mientras en otra parte del cuerpo se está digiriendo y absorbiendo. Las partes que incluya este aparato digestivo dependen del tipo de animal y su alimentación.

Si nos fijamos en los anélidos, estos tienen un tubo digestivo que empieza por la boca, por donde captan el alimento. Luego tienen una faringe musculosa que les permite succionar estos alimentos y a continuación llega el buche donde se almacena. El siguiente compartimento es la molleja, donde se tritura el alimento y finalmente va a parar al intestino que desemboca en el ano.

En los moluscos, la boca contiene la rádula, un órgano que les permite raspar y roer los alimentos. A continuación tienen el esófago, el estómago, el intestino y el ano. Además, poseen una glándula conocida como hepatopáncreas que ayuda en la digestión. Los bivalvos y los lamelibranquios son los únicos animales moluscos que no comparten este aparato digestivo.

Los artrópodos son un grupo tan diverso que tienen bocas muy diferentes adaptadas a sus necesidades alimentarias. Algunos presentan mandíbulas, glándulas salivares, trompas u otros apéndices. A continuación tienen la faringe, el esófago dividido en buche y molleja y a continuación el intestino medio y posterior.

Si nos fijamos en el aparato digestivo de los animales vertebrados también podemos encontrar peculiaridades. Por ejemplo, en las aves en vez de boca encontramos el pico. También tenemos buche y molleja en lugar de esófago y estómago y finalmente la cloaca donde van a parar productos tanto del sistema digestivo como urinario y reproductor.

A diferencia de los mamíferos, los otros vertebrados sólo tienen un intestino y dentro de los mamíferos tenemos el caso de los rumiantes, en los que el estómago se divide en 4 cavidades: panza, libro, bonete y cuajar.