En esta sección estudiamos las principales patologías o enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio en mamíferos, especialmente perros y gatos.

Para el diagnostico de patologías del aparato respiratorio en mamíferos, el veterinario procede a realizar:

– Inspección: frecuencia respiratoria y numero de inspiraciones por minuto, lo normal es que se encuentre entre 10-40 rpm (20-20 rpm). Se observa que tengan una ritmicidad adecuada y si el animal respira por la nariz.

– Temperatura.

– Auscultación para oír los sonidos respiratorios.

– Mucosas: si son azuladas significa que no hay suficiente oxígeno.

Pruebas complementarias que se pueden realizar frente a patologías o enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio en mamíferos:

– Toracocentesis: Se puede acceder en la cavidad torácica atravesando la pleura mediante un punzón.

– Gasometría arterial: se mide el nivel de oxigeno o CO2 en la sangre.

-Capnografía: medida de CO2 en el aire inspirado e inspirado.

– Pulsioximetría: pulso y grado de saturación de la hemoglobina por oxígeno.

Los síntomas más característicos de patologías del aparato respiratorio son:

  • Estornudos.
  • Tos.
  • Disnea (dificultad para respirar).
  • Cianosis: coloración azulada en las mucosas.
  • Secreciones anómalas.
  • Epistaxis: salida de sangre por las fosas nasales.

Nariz

– Infección: según el nivel de la infección, se denomina sinusitis si se desarrolla en los senos paranasales y rinitis si es a nivel de la cavidad nasal. Se pueden originar por ataques de patógenos o alérgenos y por cuerpos extraños. También pueden producirse neoplasias que resultan malignas.

Faringe y laringe

– Inflamación por agentes patógenos, irritantes o por un traumatismo. A nivel de la faringe se denomina faringitis y a nivel de la laringe, laringitis.

– Pueden aparecer pólipos, que son proliferaciones benignas de células en la garganta o neoplasias si son malignas.

– Síndrome respiratorio de braquicéfalos (perros y gatos con el morro achatado). Son un conjunto de malformaciones asociadas a estos animales, pueden ser orificios nasales estrechos, paladar blando más elongado de lo habitual, colapso faríngeo, hipoplasia traqueal (tráquea más estrecha de lo normal), etc. Ocasiona dificultad respiratoria general, ronquidos, tos, no realizan correctamente ejercicios, una termorregulación deficiente, etc.

– Parálisis laríngea relacionada con los cartílagos aritenoides que producen molestias en la entrada del aire.

Golpe de calor

Los perros y los gatos regulan su temperatura mediante la entrada y salida forzada de aire en su cuerpo. Si hay algún problema en el sistema respiratorio (como el síndrome respiratorio de braquicéfalos), son más propensos a una subida brusca de temperatura, la cual puede poner en peligro la vida del animal.

Los síntomas que presentan son jadeo excesivo, hipertermia, colapso (desmayo), convulsiones y muerte. Si se tiene indicio de un golpe de calor, se debe rápidamente acudir al veterinario, además de trasladar al animal a un lugar fresco e hidratarle.

Árbol respiratorio

– Hipoplasia traqueal: sucede en animales braquicéfalos y consiste en un estrechamiento de la tráquea. Son muy típicos en animales pequeños y aparece con el ejercicio intenso o el nerviosismo.

– Traqueítis y bronquitis por infección de patógenos o cuerpos extraños. Otro de los motivos de inflamación suele ser por asma, en la que la tos irrita la garganta y además hay broncoconstricción, disnea y tos. En este último caso es necesario una medicación de por vida con corticoides y broncodilatadores en aerosol.

Pulmones

– Neumonía: puede originarse tanto por patógenos como por cuerpos extraños y causar un edema pulmonar, que es una extravasación de líquido hacia el espacio pulmonar, que no la pleura. Suele mostrarse una disnea grave.

Pleura

Un derrame pleural es la extravasación de una sustancia entre las láminas pleurales, en cualquier caso, se extrae mediante toracentesis. Dependiendo de la sustancia pueden ser:

  • Neumotórax: aire.
  • Hidrotórax: liquido seroso.
  • Quilotórax: linfa.
  • Hemotórax: sangre.
  • Piotórax: pus.

Diafragma

– Hernia diafragmática: se trata de un agujero en el diafragma que conecta el tórax con el abdomen, ya sea por un traumatismo o de forma congénita. Se puede intentar cerrar con cirugía.

– Hernia de hiato: parte del aparato digestivo, pasa al tórax causando reflujo y dolor.

– Neoplasias.