Para el diagnostico de una patología del aparato circulatorio o enfermedades cardíacas en perros y gatos, en la clínica veterinaria se tienen en cuenta:

– Exploración: Se estudian factores como:

  • Temperatura corporal del animal (de 38 a 39,5º C se considera un rango normal).
  • Mucosas: sobre todo a nivel bucal u ocular. Tienen que estar rosas y húmedas, si están pálidas puede indicar una falta de riego, si están muy congestivas, indican un aumento de riego y por consiguiente de actividad cardíaca. También se observa el tiempo de llenado capilar, el veterinario presiona un punto de la encía y comprueba cuánto tarda en volver la sangre, si tarda más de 2 segundos, puede significar problemas asociados con el sistema circulatorio.
  • Auscultación de los sonidos cardíacos. Se perciben dos sonidos que corresponden al sonido de las válvulas mitral y tricúspide, y aórtica y pulmonar, respectivamente. Si se advierte un sonido continuo, como de rozadura, puede significar daños en algunas de estas válvulas, se denominan soplos.
  • Pulso sanguíneo: con normalidad ronda desde los 70 a las 180 pulsaciones por minuto, alcanzando los 210 ppm en situación de estrés. Estos valores varían de forma inversamente proporcional al tamaño del animal.
  • Frecuencia respiratoria: la frecuencia respiratoria normal oscila de 10 a 40 respiraciones por minuto, también es variable de forma inversamente proporcional al tamaño del animal.

– Pruebas complementarias:

  • Radiografías: muy útiles para observar el tamaño cardíaco.
  • Electrocardiograma: permite la monitorización de los impulsos eléctricos del corazón.
  • Ecografía: ultrasonidos para el estudio del corazón, facilitan la observación de válvulas, tamaños de las cámaras del corazón y sus paredes.
  •  Análisis de sangre.

Los síntomas más representativos en enfermedades del aparato circulatorio en perros y gatos:

– Intolerancia generalizada al ejercicio: debido principalmente a que cuesta mucho más nutrir el cuerpo.

– Tos o disnea: el corazón puede sufrir descompensaciones al modificarse su estructura, que se traducen en cambios de tamaño, pueden presionar estructuras como la tráquea, incluso dificultad de entrada de la sangre al corazón, acumulándose en las venas que, si llegan al límite de su capacidad, drenan sangre a otras estructuras, como la pleura o los pulmones, dificultando la respiración.

– Sincope: desmayo en caso de déficit de oxígeno en el cerebro por falta de riego.

– Mucosa cianótica o pálida: ante una carencia de presión sanguínea o poca oxigenación.

Patologías o enfermedades en perros y gatos relacionadas con el sistema cardiovascular

Enfermedades congénitas

Una enfermedad congénita tiene lugar durante el desarrollo embrionario y se manifiesta durante la vida del animal. Puede ser hereditaria (se transmite en la descendencia) o genética (hereditaria o por daños en el ADN).

– Conducto arterioso persistente: durante el desarrollo fetal del animal, los pulmones no están suficientemente desarrollados, por lo que la sangre no necesita pasar por ese organismo. Por ello, se crea un conducto que conecta y desvía la sangre de la arteria pulmonar y la aorta. En el nacimiento, este conducto se cierra y desaparece; sin embargo, puede darse el caso de que el conducto permanezca, llegando más volumen de sangre de lo normal al pulmón y también al lado izquierdo del corazón, en estos casos se producen descompensaciones en las cámaras que dan lugar a serios problemas, la solución veterinaria a esta patología o enfermedad consiste en extirpar ese vaso quirúrgicamente.

– Estenosis subaórtica: consiste en un estrechamiento de la arteria aórtica a la salida del ventrículo izquierdo, de modo que éste tiene que trabajar mucho más para hacer pasar la sangre, por lo que se provocan descompensaciones. Esta enfermedad suele terminar en muerte del animal; en muchas ocasiones se procede a implantar un balón a la altura del estrechamiento para minimizar la carga.

Enfermedades parasitarias

– Filaria: gusano nematodo parásito que desarrolla su última fase en el lado derecho del corazón, provocando una dificultad para que la sangre circule por éste. Ocasiona un desequilibrio cardíaco. Se trata de una enfermedad que se aprecia más en perros.

Enfermedades de las válvulas

– Endocarditis: infección o inflamación puntual y aguda de las válvulas aórticas o mitrales, que suelen proceder de otras partes del cuerpo, provocan fiebre y trombos que pueden transportarse a otras partes del aparato circulatorio.

– Endocardiosis: enfermedad crónica y degenerativa que afectan a las válvulas mitral o tricúspide, muy comunes en perros de raza pequeña. Las válvulas se deforman y parte de la sangre retorna a las aurículas durante la sístole ventricular, sobrecargándolas y provocando descompensaciones. Pueden tener una base genética puesto que afectan más a perros de determinadas razas. Actualmente se está experimentando con trasplante de válvulas y una terapia de sostén complementaria, que mejoran la calidad de vida del animal.

Miocardio

– Dilatación: Adelgazamiento de la pared miocárdica, esto ocasiona que la cámara se vea afectada y pierda capacidad contráctil, puede afectar tanto a las aurículas como a los ventrículos. Fallos en las válvulas hacen que la carga sanguínea sea más grande en la aurícula, dilatando la pared y, por ende, los ventrículos, al soportar más carga. Se observa un aumento apreciable del corazón en radiografías o ecografías.

– Hipertrofia: Sobre todo afectan a los ventrículos que trabajan en exceso, por ejemplo cuando existen vasos estrechados. La pared miocárdica es sobremusculada y engrosada, disminuyendo la luz de la cámara y por tanto el volumen de sangre que debe soportar la cámara, dilatando la auricular que recepciona el exceso. Es raro observar un aumento del tamaño en pruebas complementarias.

– Cardiomiopatía dilatada: sucede en perros de razas grandes, con algunas excepciones, como en cocker o doberman, la causa de esta enfermedad es desconocida. Aparece en perros jóvenes o de edad media. Algún ventrículo se encuentra dilatado, por lo que genera descompensaciones. En radiografías se observa un claro aumento de las zonas afectadas y suelen derivar también en debilitamiento auricular, redondeándose.

– Cardiomiopatía hipertrófica: Es mas común en gatos (sobre todo de pelo largo) y afecta al ventrículo izquierdo, cuyo miocardio se engrosa por causas desconocidas. Deriva en dilatación auricular y descompensaciones que conducen finalmente a la muerte del animal. No suelen mostrar síntomas hasta que se produce una parálisis a nivel de miembros anteriores por la formación y migración de coágulos en el ventrículo izquierdo. En muchas ocasiones se suministra un tratamiento para disolver el trombo, pero la esperanza de vida no es muy alta.

Pericardio

– Pericarditis: aumento del líquido pericárdico, ya sea por líquido seroso, sangre u otra sustancia. Aumenta la presión sobre el corazón e impide su correcto bombeo. En rayos x, se observa una estructura a modo de balón en el centro del tórax.

ICC (insuficiencia cardíaca congestiva)

Es un conjunto de síntomas característicos o síndrome que se produce en el caso de surgir cualquier enfermedad cardíaca, en la que se disminuye en volumen y presión sanguínea. Esta reducción en volumen es captada en el riñón, que empieza a sintetizar renina, la cual viaja por la sangre y provoca la síntesis de angiotensina en los pulmones, hace que aumente la presión cardíaca. Además, se estimula la síntesis de aldosterona (ADH), que provoca una recuperación de agua superior en el riñón, incrementándose el volumen de agua en sangre y con ello el de sangre.

Lo anterior provoca un círculo vicioso en el que, como el corazón está modificado, no puede enviar más sangre y por tanto no puede subir el volumen; no se desactiva el eje “Renina → angiotensina → ADH”, por lo que el volumen de sangre es cada vez mayor y se acumula en las venas. Al final, las venas llegan al límite de su capacidad y el agua difunde hacia otras cavidades; el edema pulmonar suele ser la patología más frecuente.

Patologías o enfermedades en perros y gatos relacionadas con el sistema linfático

El principal problema de este sistema es la formación de linfosarcomas o tumores malignos en estructuras linfáticas. Son tumores de células blancas que pueden derivar a otras estructuras.

– En perros se manifiesta de forma multicéntrica, con un aumento equitativo de todos los ganglios linfáticos del cuerpo.

– En gatos suelen proliferar en la digestiva, afectando al tubo digestivo, o en el mediastino pulmonar, en pulmones. La digestiva suele darse en animales adultos, mientras que en jóvenes es más frecuente la mediastínica. Está asociada, en la mayoría de los casos, a una enfermedad vírica llamada leucemia felina.

Los linfosarcomas o tumores responden muy bien a la quimioterapia, pero siguen siendo incurables, aunque alargan la vida del animal de 1 a 4 años.