Organismos fosoriales, cómo son, características y adaptaciones

Organismos fosoriales

La vida en la tierra tiene múltiples variantes en cuanto al estilo que llevan los organismos, incluidos los tipos de hábitat, así como los hábitos que poseen para lograr un uso eficiente del área en que se encuentren. De igual manera, han adquirido adaptaciones tanto morfológicas como fisiológicas que le ayudan a cumplir determinadas actividades y complementar su desarrollo. En nuestro artículo describiremos a los organismos fosoriales.

En la definición de los organismos fosoriales encontraremos que son seres vivos que están distribuidos en distintos grupos de animales a nivel taxonómico, pero que comparten como característica principal la habilidad de pasar gran parte de su vida bajo la superficie terrestre, esto debido a que son organismos excavadores. Se hace necesario recordar que son llamados así porque la palabra fosorial etimológicamente proviene del latín “fosor” que significa que cavan.

Distribución y diversidad de organismos fosoriales

Los organismos fosoriales los podemos encontrar distribuidos por todo el planeta, en sitios con temperaturas cálidas y templadas por lo que tienen distintos hábitos y comportamientos que dependerá sin son animales ectotermos o endotermos. De igual manera y como ya se mencionó, los organismos fosoriales pertenecen a distintos grupos taxonómicos dentro del reino Animalia, entre los que podemos destacar al grupo de los insectos, los anfibios, reptiles, moluscos y mamíferos. Todos estos grupos tienen representantes que se han sufrido adaptaciones para este tipo de vida.

Características de los organismos fosoriales

A pesar de que pertenecen a distintos grupos, lo que les da diversidad de apariencias y mecanismos, tanto fisiológicos como morfológicos para afrontar este tipo de vida, los organismos fosoriales comparten ciertas característica que los une a un grupo particular. La primera de ellas es la habilidad para cavar, estos animales se abren paso bajo la superficie terrestre utilizando varias técnicas, de manera general los organismos fosoriales tienen un cuerpo alargado o fusiforme, podemos encontrar organismos en que sus extremidades han desaparecido o presentan vestigios de estas, en caso de tener extremidades, estas son cortas y fuertes tal y como lo presentan algunos mamíferos que además tienden a aplanar sus patas con el fin de lograr un mejor sistema de cavado, de igual manera presentan garras fuertes con el mismo objetivo de cavar.

Al observar la morfología de los organismos fosoriales se puede evidenciar que en gran parte de este grupo, la cabeza de estos seres vivos han sufrido modificaciones, podemos encontrar cabezas en forma triangular en donde se observa que la parte inferior o ventral, así como la dorsal se encuentran aplanadas, esta forma triangular también ayuda al procedimiento de excavar.

Existen otro tipo de especies ápodas, que tienen su cráneo en forma roma bien osificados y con presencia de queratina para poder perforar el sustrato tal como lo hacen los anfisbénidos.

De igual manera muchos de estos animales tienen ojos reducidos o carecen de ellos por lo que el sentido de la visión no está desarrollado, esto se debe a que en las profundidades la visión no es de gran utilidad, puesto que estos organismos fosoriales han desarrollado otro sentido como es el olfato, gracias a ello pueden encontrar alimentos, los cuales no están distribuidos de manera uniforme. Otros miembros de este grupo han perfeccionado su sistema auditivo de manera que pueden sentir las pequeñas vibraciones que son producidas por presas potenciales.

Mecanismos de locomoción

Los organismos fosoriales tienen diferentes técnicas con las que se abren paso y perforan el sustrato, con el fin de construir vías subterráneas por las cuales se desplazan, así como también construyen madrigueras y refugios.

Una de las técnicas más simples es usada por los mamíferos de hábitos fosoriales, los cuales excavan sus madrigueras con la ayuda de sus extremidades anteriores, para ello utilizan la fuerza de sus músculos pectorales apartando la tierra de dos formas, algunos a medida que van excavando van lanzando la arena hacia los laterales compactándola contra las paredes, mientras que otros hacen pasar la tierra por debajo de su cuerpo y también entre las patas traseras, y por lo general la sacan de la madriguera.

Así mismo encontramos a las especies apodas de reptiles, anfibios y anélidos que también se pueden introducirse bajo tierra utilizando la fuerza de su cuerpo con variados movimientos. Las especies ápodas suelen utilizar su cabeza en combinación con el cuerpo para abrir los canales por donde transitarán, para ello emplean movimientos concertinos en donde se genera un punto de apoyo en alguna parte del cuerpo, y a partir de allí producir una fuerza de impulso hacia adelante, en esta misma línea y dependiendo del sustrato pueden verse movimientos ondulantes, una vez realizado los movimientos musculares del cuerpo, la cabeza de estos organismos se mueve de lado a lado o de abajo hacia arriba e incluso ir rotando de manera que pueden penetrar el sustrato.

Los bivalvos (más información de este grupo de animales) también utilizan la fuerza ejercida por los músculos del pie, el cual a través de las contracciones y con la ayuda de los sifones empujan al bivalvo hacia el sustrato. Otros organismos fosoriales son las lombrices de tierra, las cuales utilizan un sistema de locomoción denominado movimiento peristáltico mediante el cual mantienen un control coordinado de cada segmento, haciendo avanzar a la lombriz por medio de comprimir y extender cada uno de ellos.

Importancia de los animales fosoriales

Estos seres vivos tienen gran importancia ecológica, ya que mantienen una renovación constante de las condiciones del suelo, pueden alimentarse de insectos los cuales se alimentan a su vez de los vegetales propiciando un equilibrio en la cadena alimenticia, al mismo tiempo que se introducen elementos nuevos a través de los procesos metabólicos, dándole la oportunidad a otros seres vivos de nutrirse y sobrevivir.

De igual modo, los túneles que los organismos fosoriales cavan sirven para que funcione el intercambio gaseosos de los seres vivos que allí habitan, por lo que los sistemas metabólicos son viables, proporcionando al suelo nutrientes y condiciones para vida, el suelo también se hace más permeable por lo que el agua puede penetrar con mayor facilidad.

Estos procesos también ocurre en el fondo marino, donde moluscos y algunos tipos de poliquetos remueven el fondo, y se convierten en transportadores tanto del fondo hacia la superficie como de manera contraria, de elementos básicos para la alimentación y transformación en compuestos más complejos.

Autores consultados

  • Blasco-Zumeta, J. (2016).
  • Encyclopaedia Britannica. (2020).
  • Garzón, M. (2011).
  • López, M. (1993).