Mimetismo batesiano, características, funcionalidad y ejemplos

Mimetismo batesiano

La interacción de los seres vivos en la naturaleza es un hecho fundamental que se da diariamente, y forma parte de los continuos cambios y procesos evolutivos que sufren las especies para adaptarse a su entorno. De igual manera, estas adaptaciones le permiten aumentar las probabilidades de sobrevivir y lograr reproducirse para mantener la especie, dichas adaptaciones pueden ser usadas para diferentes motivos como conseguir alimento convirtiéndose en grandes depredadores, desarrollo de técnicas de escape o invisibilidad como el camuflaje, dejarse ver aparentando algo que no son, por ejemplo animales que aparentan ser venenosos; esta última actividad recibe el nombre de mimetismo, el cual tiene diferentes tipos, siendo uno de ellos el mimetismo batesiano.

Definición de mimetismo batesiano

Existen especies que con solo mirarlos inspiran respeto, esto se debe a patrones de colores, estructuras morfológicas o comportamientos que emiten señales de alerta indicando que son especies peligrosas, ya que pueden ser tóxicas con presencia de veneno o simplemente tener un sabor desagradable. Así mismo, existen ejemplares que no son tóxicos ni representan un peligro a sus depredadores, pero utilizan o imitan los colores y características de las anteriores para favorecerse, ahuyentando a los enemigos, a este tipo de mimetismo se le llama mimetismo batesiano. Por tal motivo se le denomina copia a la especie imitadora y modelo a los que son imitados.

Funcionalidad o fines principales

Las especies que practican el mimetismo batesiano lo pueden hacer con dos fines principalmente, el primero de ellos es la defensa ante los depredadores, al imitar los colores, posturas y estructuras de especies nocivas que les permiten mantener a raya a los depredadores, los cuales se lo piensan dos veces antes de atacar.

Para que esta función tenga efecto, se deben de cumplir ciertas condiciones con respecto a la presencia de ambas especies, en un principio las especies modelos deben ser más numerosas que las copias, de manera que el encuentro con los depredadores sea más recurrente, creando así un patrón de reconocimiento, el cual sirva como advertencia ante futuros encuentros. Una vez que se ha creado este patrón, las especies imitadoras adquieren ventajas para la supervivencia y este mecanismo en ocasiones es el único método de defensa que poseen. Si por el contrario, la especie imitadora es más numerosa sería perjudicial para ambos, ya que aumentarían los ataques de los depredadores al observar que no corren ningún peligro al momento de cazarlos.

Otra de las funciones del mimetismo batesiano se da en el proceso reproductivo de ciertas especies, inclusive se puede observar entre especies pertenecientes a distintos reinos como lo es el animal y el vegetal. El mimetismo batesiano puede ayudar a las especies vegetales en atraer insectos de manera que se parezcan a su contraparte reproductora, por lo que las flores pueden tener una apariencia similar tanto en la forma como en el color, este engaño es provocado para que los insectos pasen de flor en flor y se pueda realizar la polinización.

Ejemplos de mimetismo batesiano

En la naturaleza abundan las formas de mimetismo batesiano que utilizan las diversas especies con las finalidades anteriormente mencionadas, entre los ejemplos que representan este tipo de mimetismo tenemos los siguientes:

Como primer ejemplo tenemos a una especie de mariposa, atribuyéndose el descubrimiento a Henry Bates en el año 1862. La mariposa Dismorphia avonia es una imitadora de la especie Ae. eurimedia, esta especie modelo se alimenta de plantas tóxicas por lo que puede retener estas sustancias en su cuerpo, resultando dañina para los posibles depredadores. Aprovechándose de esta virtud, Dismorphia avonia tiene una coloración muy similar por los depredadores al verla podrían confundirse y evitan atacarlas.

Otras especies que realizan el mimetismo batesiano como mecanismo de defensa son las serpientes, varias especies inofensivas intentan imitar colores, posturas y patrones de aquellas que son más agresivas y que tienen la capacidad de defenderse empleando armas químicas como los venenos.

Las especies más emblemáticas son la coral, como Micrurus frontalis y la falsa coral Lampropeltis triangulum por nombrar alguna de estos géneros, pero en nuestro caso nombraremos también a una serpiente perteneciente a la familia Colubridae denominada Natrix maura, este ofidio como mecanismo de defensa puede usar el mimetismo batesiano, cambiando su apariencia y comportamiento para hacer creer que es una especie del genero Vipera, que sí son venenosos. N. maura puede aplanar y triangular la forma de su cabeza, además se enrolla y emite bufidos cuando quiere atacar si son molestadas, y para completar su mimetismo presenta manchas negras en su dorso en forma de zig-zag semejantes al modelo de las víboras venenosas.

En el reino vegetal también hay presencia de mimetismo batesiano, en estos casos pueden imitar a otras especies vegetales o incluso a especies animales. Las maestras del mimetismo son las orquídeas, una de ella es Ophrys apifera, que utiliza el mimetismo batesiano para asegurar su proceso reproductivo, la flor de esta especie de orquídea se asemeja el abdomen de las hembras de las abejas polinizadoras, por los que los machos vuelan hacia ellas para intentar reproducirse logrando así la polinización. Otras orquídeas como Cephalanthera longifolia, logran engañar a los polinizadores himenópteros, ya que sus flores al no tener néctar, asemejan el color amarillo del polen de Cistus salviifolius en las papilas de su epiquilo.

Referencias

  • Arango, L. (2005).
  • Azor, J. (2013).
  • Brenes, J. (1999).
  • Calero-Mejía, H.; Armbrech, I.; Montoya-Lerma, J. (2013).
  • Coronado, A.; Soto, E. (2017).
  • Giraldo, A.; Valencia, B. (2012).
  • Del Río, M.; Lanteri, A. (2014).