farmacocinética en animales

Farmacocinética

La farmacocinética estudia cómo se absorbe, cómo se distribuye, cómo se procesa y cómo se elimina un determinado fármaco dentro del organismo del animal.

La cantidad es la dosis, por ejemplo, administrar 50 g de glucosa. La concentración hace referencia a los valores en el organismo. Será la proporción de una cosa disuelta en otra (agua, sangre, orina…), por ejemplo: glucosa en sangre 300mg/dl.

Para que un fármaco ejerza su efecto es necesario que alcance su lugar de acción (receptor), en las concentraciones adecuadas y durante un tiempo suficiente.

Para que eso ocurra es necesario que el fármaco se disuelva (se libere), se absorba, se distribuya y transporte hasta el lugar de acción y se una al receptor. Además, como la unión es reversible y el fármaco es una sustancia externa, se producirá también un metabolismo (una transformación del fármaco, normalmente más soluble en agua para eliminarlo por el riñón) y una excreción.

Absorción del fármaco

Es el procedimiento de absorción del medicamento por el organismo del animal, depende de la vía de entrada y del modo de presentación. Los factores que influyen en la absorción son:

– Concentración del principio o los principios activos presentes en el medicamento.

– Presentación farmacéutica: cómo se encuentra el medicamento. Por ejemplo: comprimidos, efervescentes, liquido, supositorio, etc.

– Área de absorción: cuanto más amplia sea ésta, mas eficaz es el medicamento.

– Riego del área: acceso al riego sanguíneo, evidentemente la vía intravenosa será mucho más rápida que inyectar un fármaco en el músculo del animal y, a su vez, más rápida que una subcutánea.

– Tiempo de contacto con el área de absorción: dependiendo de la vía de entrada, un medicamento se absorberá de inmediato (vía intravenosa) o poco a poco si se aplica mediante vía intestinal.

Vías de administración de los medicamentos

Las diferentes vías de administración de los medicamentos ofrecen diferentes ventajas y desventajas que interesan al personal veterinario en función del medicamento que se suministre y su correspondiente vía de acceso.

Vías indirectas: administración del medicamento desde el exterior, vía tópica, inhalatoria y enteral.

Vías directas: el fármaco se introduce en el interior del organismo, es la denominada vía parental.

– Vía enteral: administración por el aparato digestivo, que permite tanto un efecto local como sistémico. Pueden administrarse de forma oral o rectal. La oral es la más utilizada por que tiene muchas ventajas como:

– Es fácil de suministrar, indolora y, excepto quizás en gatos, sin entrenamiento, por lo que es ideal para la administración domiciliaria.

– Las reacciones alérgicas se producen de forma lenta, puesto que la absorción también es lenta y por tanto se puede detectar a tiempo para no agravar al animal.

– Se absorbe a nivel intestinal y estomacal por lo que tienen que aguantar los ataques de las sustancias digestivas.

Sin embargo tiene algunas desventajas como la resistencia que ofrece el sistema digestivo o las bacterias que lo pueblan, absorción poco predecible y normalmente lenta, irritaciones, mal sabor y no usables como modo de emergencia.

Otras formas son la rectal, supositorios o edemas, y sublinguales, pero son menos utilizadas en animales.

– Vía tópica o local: actúan en el mismo sitio donde se aplica.

Absorción por la piel: la barrera de la piel hace muy difícil la absorción por lo que se suele usar como un efecto local para inflamaciones, infecciones o desparasitaciones.

– Vía inhalatoria:

Pulmonar: normalmente solo se utilizan medicamentos en forma gaseosa como los anestésicos o, cada vez más utilizados en gatos, medicamentos broncodilatadores para asmáticos. Son bastante rápidos porque llegan a una gran superficie y con buena irrigación sanguínea.

– Vía parenteral: no digestivas

Intravenosa: muy rápidas pero requiere mucho entrenamiento para su administración en el animal, por esa razón es necesario que se realice en clínica veterinaria. Además, al ser tan rápidas, las reacciones adversas que puedan provocar son difícilmente atajables y agravar al animal, requieren un control veterinario tras su aplicación.

Intramuscular: es rápida pero menos que la intravenosa. Pueden provocar mucho dolor por lo que su utilización es menor, salvo determinados fármacos en los que el propio laboratorio determina su administración por vía intramuscular.

Subcutánea: inyectable de absorción semirápida pero muy fácil de aplicar y bastante seguro, aparte de ser poco doloroso. Es el principal medio de administración de vacunas destinadas a los animales.

– Otras vías: Intraarticular con efecto local, intraósea sobre todo para cachorros deshidratados y aves (por sus huesos neumáticos huecos), epidural (en la medula ósea) para anestésicos, intramamarias.

Distribución del fármaco

Una vez el medicamento, vacuna o anestésico ha penetrado, hace su efecto mediante la distribución por el torrente sanguíneo y actúa donde esté destinado. A veces deben ser procesados dentro del cuerpo en un proceso llamado biotransformación. Muchos medicamentos administrados por vía oral causan efecto solamente cuando son procesados por los ácidos digestivos.

Metabolismo, excreción

Por último, el medicamento debe ser expulsado una vez hace su efecto. Normalmente se excreta vía renal o biliar aunque puede ser mamaria, salival, piel, secreciones glandulares o por vía genital.

Los metabolitos intentan hacer más soluble al fármaco para que se elimine por orina. En ocasiones el producto del metabolismo es más tóxico que el fármaco de origen y más difícil de eliminar.