Problemas de comportamiento en mascotas

Mascota doméstica, gato

Diagnóstico

Para diagnosticar un problema de comportamiento en mascotas, los especialistas son partidarios de tratarlo como si fuese una enfermedad cualquiera. Es muy importante la anamnesis que incluyen:

– Datos del animal: Raza (algunas son predispuestas a agresividad como los Cocker), edad, castrado o no castrado, el tiempo que lleva con el problema.

– Datos del propietario: Situación familiar, número de miembros en la familia y su implicación, el tiempo que le dedican al animal y el tiempo que pasa solo en casa, estado de salud de los dueños (si están impedidos o no pueden moverse), etc.

– Origen y características del problema: Cuando empezó el problema de comportamiento en la mascota, si se asocia a alguna circunstancia o situación, cuál es el problema.

– Evaluación de los factores de riesgo que pueden derivar del problema y el coste que suponga el tratamiento para verificar que el propietario puede hacerse cargo de ellos.

– Soluciones que se pueden aplicar y alternativas para el caso de no solucionarse el problema.

Posteriormente se suele hacer un examen físico y químico, ya que muchos de los problemas de comportamiento en mascotas tienen base orgánica. Veamos algunos supuestos:

– Problemas primarios: sarnas o dermatitis provocan apatía, cambios de comportamiento y lamido.

– Problemas secundarios: Algunos problemas comportamentales causan daños secundarios, por ejemplo dermatitis por lamido o mordeduras.

– Problemas orgánicos que se combinan: Ansiedad por separación se asocia con un problema de alergia que deriva en agresividad junto con hipotiroidismo.

Como ya sabemos, las hormonas o cambios en los niveles de éstas, se traducen directamente en cambios y agresividades y con un tratamiento adecuado desaparecen de golpe. El hipotiroidismo en perros ocasiona problemas de agresividad tanto activa como pasiva o interespecie; en gatos lo produce el hipertiroidismo.

Por lo tanto, cuando una mascota acude a la clínica veterinaria con un supuesto problema de comportamiento, los especialistas suelen realizar las siguientes pruebas diagnósticas:

  • Examen físico completo con vacunas y desparasitaciones en regla.
  • Examen de la piel.
  • Examen neurológico.
  • Análisis de sangre y de orina (en problemas de eliminación).
  • Coprológico.
  • Pruebas hormonales completas.
  • Glándulas anales vacías.

Por último, también se suele confeccionar una listado con todos los datos recogidos, todos los problemas de comportamiento que pueden encajar y ordenarlos por orden de probabilidad.

Tratamientos en problemas de comportamiento en mascotas

Primero: se suele comenzar con un análisis de riesgo del tratamiento, ya que no todos los problemas de comportamiento en mascotas se pueden tratar. Es necesario tener en cuenta varios factores:

  • Dedicación e implicación del propietario.
  • Naturaleza y circunstancias en que se origina el problema.
  • Agresividad contra miembros de la familia, especialmente niños.
  • Evolución del paciente ante el tratamiento.
  • Visión del propietario ante el problema.
  • Colaboración de cada miembro de la familia.

Esto es muy importante sobre todo en trastornos de agresividad y en los que nunca puede asegurarse una curación. También el especialista debe enviar un burofax en el que indique el riesgo de que los tratamientos pueden fracasar, de esa manera se evitará problemas con el cliente, sobre todos denuncias innecesarias. Un veterinario puede negarse siempre y cuando exista:

  • Agresividad muy impulsiva, violenta, etc.
  • Personas vulnerables en el entorno del animal: ancianos, niños, personas con miedo.
  • Falta de colaboración: toda la familia debe estar implicada.
  • Tamaño del animal.

Segundo: proponer un tratamiento aunque el tratamiento principal debe ser la eliminación del problema de comportamiento en la mascota, se puede aplicar tratamientos complementarios que ayuden al problema de comportamiento en la mascota. Por ejemplo:

– Castración: hay que esperar dos meses para observar los resultados tras la intervención.

– En perros machos la efectividad es del 60% en problemas de agresividad intrasexual debido a excesos de testosterona.

– En gatos la efectividad es del 85% para problemas de marcaje con orina, vagabundeo, agresividad intrasexual, etc.

– Farmacología: Normalmente suele ser una buena ayuda, pero algunos fármacos están contraindicados para ciertos problemas de comportamiento en mascotas, aunque presenta el inconveniente de que los dueños suelen rechazar y a abandonar la medicación cuando observan que el problema de comportamiento va desapareciendo o cuando va concluyendo el tratamiento.

Sin embargo, como se ha manifestado, el verdadero tratamiento es la modificación de la conducta con la aplicación de ciertas pautas que deben seguirse a rajatabla por todos los miembros de la familia. Debe existir también un seguimiento del especialista o adiestrador que colabore con el etólogo.