Ontogenia de la conducta en animales

© Paradais Sphynx
Ontogenia de la conducta animal

Como ya sabemos, el comportamiento animal viene determinado por factores genéticos y por factores ambientales. La ontogenia de la conducta animal facilita información sobre cómo cambia esta conducta según avanza el desarrollo del animal, también permite averiguar cuáles son las etapas más efectivas para aprender una buena conducta o para socializarse correctamente. Estas etapas se denominan periodos críticos, que son periodos del desarrollo en el que un animal es más sensible a una serie de estímulos y ejerce un efecto intenso y duradero sobre el comportamiento.

Todo animal en su desarrollo experimenta cambios tanto en la etapa prenatal como postnatal, esta última a su vez delimitada por un periodo de inmadurez sexual al que le sigue la etapa de pubertad y finalmente el envejecimiento con disminución de sus capacidades cognitivas; los cambios pueden afectar tanto al comportamiento como a su nivel morfológico y fisiológico. La ontogenia de la conducta es una materia integrada en la biología del desarrollo, concretamente estudia los cambios que puede experimentar el comportamiento de un animal, así como las causas que han motivado esos cambios comportamentales.

En mascota se ha estudiado extensamente la ontogenia de la conducta, principalmente en el gato y el perro, que son especies altriciales, es decir, nacen en un estado de maduración incompleto y necesitan un cierto periodo de tiempo para desarrollarse por completo, a diferencia de otras especies de animales que son consideradas como precociales o precoces, por ejemplo, el caballo que puede andar al poco tiempo de nacer. Estos periodos de desarrollos son los que, según los expertos, más van a determinar el comportamiento del animal.

Ontogenia de la conducta y los cambios en el comportamiento de los animales

Durante la ontogenia de la conducta, el comportamiento animal puede revestir muchos cambios, la explicación hacia el porqué de esos cambios han sido objeto de discusión por parte de muchos etólogos durante décadas, aunque en la actualidad la posición dominante es la concepción “epigenética probabilística” acuñada por Gilbert Gottlieb, el autor sugiere la existencia de relaciones birediccionales entre los genes como parte del desarrollo e incluso del comportamiento y el sistema nervioso, además el ambiente es un factor importante a tener en cuenta en el comportamiento y sus posibles cambios.

Citamos algunos cambios relevantes relacionados con la ontogenia de la conducta animal

– Conductas motoras prenatales: intensidad o frecuencia de movimientos que presenta el feto de muchos animales después del periodo de quiescencia, pueden ser con ausencia de coordinación o de manera coordinada en función de la etapa prenatal en que se desarrolla el feto.

– Conductas relacionadas con la ingestión de alimentos: cambios comportamentales que experimenta el animal, son muy marcados en determinadas especies, sobre todos los que dependen de la madre para subsistir, por ejemplo en mamíferos, en el que experimentan una fase de lactancia, que supone succionar la leche materna, por consiguiente un comportamiento alimenticio dependiente, y con posterioridad le sigue un cambio ya relacionado con una independencia alimenticia, en la medida que comienzan a valerse por sí mismo.

– Conductas sociales: sobre todo las relaciones sociales entre progenitores y su descendencia.

– Efecto activador de ciertas hormonas: activación de hormonas en el desarrollo del animal, por ejemplo, las hormonas sexuales cuando el animal llega a la maduración sexual.

– Actividad del sistema nervioso central: durante los periodos críticos o sensibles, maduración incompleta, se suelen dar cambios en la estructura del sistema nervioso, las rutas neuronales empiezan a establecerse y organizarse, comienzan desde antes del nacimiento y acaban en un periodo determinado según cada especie.

– Aprendizaje: produce cambios de comportamiento en el animal gracias a la experiencia o respuestas reiteradas frente a determinados estímulos externos, sobre todo aquellos que le son adversos. La habitualización es un mecanismo de aprendizaje a destacar en animales salvajes, ya que el animal se habitúa al estímulo desapareciendo la respuesta frente al mismo, por lo que le ahorra energía en su medio ambiente. En animales domésticos existen diferentes métodos de aprendizajes que tratan de ejecutar una respuesta frente a diferentes estímulos que se le planteen al animal, es lo que se conoce como condicionamiento instrumental, son técnicas que utilizan refuerzos positivos (recompensas) o negativos (castigos) para lograr ciertos cambios de comportamiento en los animales.

– Envejecimiento: el envejecimiento produce una disminución en la capacidad de aprendizaje, incluso alteración de lo ya aprendido o una clara disminución en la memoria, es lo que los expertos denominan síndrome de disfunción cognitiva; también se asocian determinadas enfermedades frecuentes en animales longevos que van a alterar su comportamiento.