Animales de sangre caliente, endotermos

Animales de sangre caliente (endotermos)
Animales de sangre caliente (endotermos)

Las distintas fluctuaciones ambientales a la que están sometidos los animales ha provocado una serie de adaptaciones que les permite controlar sus sistemas fisiológicos en pro de poder llevar una vida lo más estable posible. En nuestro caso, los animales endotermos o también llamados animales de sangre caliente, son aquellos que poseen la capacidad de regular su temperatura interna, independientemente de las condiciones ambientales (frío o calor) en las que este se encuentre, lo que le da una serie de ventajas con respecto a los animales de sangre fría, los cuales son muy dependientes de las fluctuaciones de temperatura para realizar sus funciones básicas.

¿Quiénes son los animales de sangre caliente?

Actualmente se conoce como animales de sangre caliente a las aves las cuales poseen una temperatura promedio comprendida entre 40 y 42 ºC y los mamíferos cuya temperatura corporal se encuentra entre 34 y 38ºC dependiendo de la especie en cada grupo.


Proceso de regulación de la temperatura en animales de sangre caliente

Para poder regular la temperatura corporal, los animales de sangre caliente utilizan una serie de mecanismos fisiológicos de termoregulación, para ello cuenta con herramientas que le ayudan en este proceso tales como pelos, plumas, glándulas sudoríparas, las cuales utilizan de manera eficaz contribuyendo en el aumento o disminución de la temperatura.

Como ya se mencionó anteriormente, los animales de sangre caliente pueden generar calor internamente para aumentar su temperatura, a este proceso de ganancia térmica se le denomina termogénesis, mientras que por el contrario si necesitan disminuir la misma, el proceso se clasifica como termólisis. A continuación describiremos las principales estrategias de los animales de sangre caliente para el mantenimiento de la temperatura.

Aumento de la temperatura corporal

En primer lugar la regulación de la temperatura de los animales endotermos viene dada por el metabolismo alimenticio, es decir, para la generación de calor los animales endotermos deben consumir grandes cantidades de alimento, ya que esto aumenta la producción del mismo bien sea por los procesos físicos que resulta de la búsqueda, trituración y la actividad gastrointestinal, así como por el proceso químico resultante de la actividad enzimática, en la cual el alimento ingerido es transformado en energía para ser utilizado por las células del cuerpo.

En segundo plano, cuando la actividad metabólica no es suficiente para la generación de calor, estos animales pueden hacer temblar sus cuerpos mediante contracciones musculares, de manera tal que estos movimientos liberen calor y puedan ser utilizados por el organismo, a este proceso se le conoce con el nombre de tiriteo.

Aunque los animales de sangre caliente no dependen de las fluctuaciones ambientales, también pueden hacer uso de las condiciones climáticas, para ello si requieren aumentar temperatura pueden utilizar las radiaciones solares o superficies calientes, que incrementan su temperatura y ayudan al sistema interno.


Es necesario destacar que para lograr mantener una estabilidad térmica, sobre todo en sitios donde la temperatura es baja, estos animales se protegen, dependiendo de la especie, mediante un abundante pelaje, alta densidad de plumas y gruesas capas de grasa, las cuales funciona como aislante y no permitir la perdida de calor por conducción y convección.

Disminución de la temperatura corporal

Al igual que ganan temperatura, muchas veces los animales de sangre caliente necesitan disminuir su temperatura corporal para evitar determinados factores, por ejemplo la deshidratación y la desnaturalización de componentes celulares sensibles a altas temperaturas. Para esto, han desarrollado mecanismos como la sudoración, el jadeo y en algunas ocasiones también utilizan factores naturales para refrescar sus organismos. El proceso de cómo utilizan estos mecanismos lo detallaremos a continuación.

En el caso de la pérdida de calor mediante sudoración, se logra gracias a que los animales de sangre caliente poseen glándulas sudoríparas, las cuales secretan agua a la superficie cutánea, que al entrar en contacto con el calor de la piel, se evapora y enfría la superficie, lo que provoca un descenso en la temperatura. La cantidad de estas glándulas sudoríparas van a depender de cada especie animal.

El otro mecanismo para la pérdida de calor es el jadeo, el cual lo utilizan los animales en las que las glándulas sudoríparas no son funcionales, un ejemplo lo tenemos en el perro (Canis lupus familiaris). El calor disminuye por la evaporación que se produce en el sistema respiratorio por medio de la vasodilatación, que se forma en la mucosa respiratoria, además de un incremento en la producción de saliva que ayuda a disipar el calor corporal.

Al igual que utilizan los factores ambientales para ganar calor, los animales de sangre caliente también pueden disipar el mismo a través de la radiación y conducción. Al ser su temperatura más elevada que la del ambiente, disipan el calor mediante la radiación utilizando, en muchos casos, la pigmentación cutánea o elementos como el plumaje y el pelaje, que al ser de colores claros logran disipar de mejor manera el calor. Igualmente a través de la conducción, es decir, por contacto con superficies frías transfieren calor y por ende disminuye su temperatura corporal.

Todas estas repuestas son llevadas a cabo gracias a los receptores cutáneos, que al sentir las variaciones ambientales de calor y frío desencadenan una serie de repuestas controladas por el hipotálamo, el cual activa los mecanismos necesarios para la ganancia de calor o disminución del mismo, con la finalidad de mantener los cuerpos a temperatura óptima.

Autores consultados

– Alvarez, A. (2005)
– Eliosa, H.; Silva, A. (2011)
– Lopez, A. (2014)
– Petrocelli, H. (2010)
– Quiles, A.; Hevia, M. (2004)

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