Animales nocturnos o de vida nocturna y sus adaptaciones

Animales nocturnos
Animales nocturnos
Foto: Paradais Sphynx

Las adaptaciones de los seres vivos a los distintos espacios ambientales ha dado lugar a que las distintas especies animales hagan uso de ellas, de esa manera poder sacar el mejor provecho a las necesidades de alimentación o reproducción también en aquellas en la que la teoría de sobrevivencia del más apto se hace presente, ya que todas estas adaptaciones serán utilizadas bien sea para ser un ágil depredador o poder combinar la inteligencia y dichos espacios para pasar desapercibidos. En nuestro caso, describiremos las distintas adaptaciones que poseen los animales que hacen su vida amparados en la oscuridad o como son llamados normalmente: animales nocturnos.

Primeramente debemos mencionar que los animales nocturnos son aquellos que realizan la mayor parte de su vida por las noches, logrando así alimentarse, reproducirse e incluso trasladarse de un sitio a otro. Es necesario destacar que estos animales nocturnos presentan características propias dependiendo de la especie, características que los diferencian de los otros animales que hacen su vida durante el día.

La existencia de animales nocturnos, en muchos casos se debe a que en los hábitat donde están presentes, les resultaría imposible realizar sus actividades durante el día bien sea por la presencia de depredadores o por factores climáticos.

Características de los animales nocturnos

Para poder hacer actividades cotidianas durante la noche, los animales de vida nocturna presentan algunos sentidos más desarrollados y técnicas especiales, que les ayudan a mantenerse alertas y activos ante los distintos desafíos.

Destacamos las características principales que deben reunir los animales nocturnos para sobrevivir en la oscuridad.

La visión

Uno de los sentidos más desarrollados, en el cual los animales de vida nocturna presentan una sustancia especial denominada guanina, la cual tiene como función reflectar los rayos de luz, logrando de esta manera que el ojo aproveche el máximo de esta para absorber las longitudes de onda que se perciben, y así aumentar o mejorar la calidad de visión. Igualmente, la pupila de estos animales, se dilatan rápidamente para aprovechar las ondas de luz, por lo general, los ojos de los animales nocturnos suelen ser grandes.

El oído

Otro de los sentidos importantes y que es bastante utilizado por aquellos animales donde la visión no es del todo buena, a través de este sentido, los animales se pueden guiar para conseguir su alimento mientras cazan, o viceversa para poder escapar ante el más mínimo ruido. El sentido del oído juega un papel fundamental en aquellas especies donde lo utilizan en sus movimientos sin mayores contratiempos.

El olfato

Muchas especies de animales nocturnos confían en la potencia de su olfato, con el que logran percibir el olor de sus presas o predadores a grandes distancias. Para ello se valen del olor y los rastros que recogen de las corrientes de aire o al quedar impregnados los sitios por donde ha pasado otro animal.

Es necesario mencionar que junto a estos sentidos desarrollados, distintas especies, cada una con sus particularidades, utilizan técnicas de sonidos a modo de comunicación en la época de apareamiento, así mismo, al ser animales nocturnos, han desarrollado habilidades de camuflarse durante el día, igualmente buscan escondites que le permitan resguardarse para evitar ser vistos por otros depredadores a la luz del día.

Ejemplos de animales de vida nocturna

Para empezar a ejemplificar a los animales nocturnos comenzaremos nombrando a ciertas aves rapaces, las cuales su mayor actividad se realiza durante la noche, en este caso tenemos a las lechuzas, que son unas excelentes cazadoras nocturnas, utilizan sus grandes ojos y la habilidad de dilatar ampliamente la pupila, las rotaciones que pueden realizar con su cabeza, además, tienen el sentido auditivo bastante desarrollado, que le permite escuchar a las posibles presas durante sus movimientos. Durante el día, suelen descansar en las ramas de los árboles. Muchas de ellas suelen camuflarse para no ser vistas. Tal es el caso de la lechuza de Tengmalm cuyo nombre científico es Aegolius funereus.

Siguiendo en la línea de animales nocturnos que poseen capacidad de volar, no podemos dejar de nombrar a un mamífero como lo es el murciélago. Este pequeño animal nocturno, para poder moverse utiliza una técnica especial, hace uso de las vocalizaciones en forma de chillido las cuales rebotan contra los objetos para recibir información bien sea para movilizarse sin chocar o para localizar a sus presas, funcionando este sistema como un biosonar y recibe el nombre de ecolocación. Hay murciélagos como Artibeus jamaicensis que con su olfato puede distinguir a los frutos maduros.

Otro grupo taxonómico que presenta animales de vida nocturna son los anfibios, en especial algunas ranas, las cuales para evitar la desecación durante el día salen a realizar sus actividades por la noche. Tal es el caso de la rana platanera Boana xerophylla, que sube a los arbustos y emite sonidos para encontrar pareja.

Los reptiles también tienen gran representación dentro de los animales de vida nocturna, tal es el caso de la boa esmeralda, la cual durante el día puede pasar desapercibida gracias a sus colores parecidos a los de su hábitat y suelen buscar su alimento durante la noche.

En el mundo marino también se encuentran animales nocturnos. En este caso podemos mencionar a Parribacus antarcticus, una langosta que durante el día se mantiene escondida entre las grietas y al caer la noche salen para alimentarse. Lo mismo sucede con los pólipos de los arrecifes que durante el día se mantienen ocultos y por la noche liberan los tentáculos para comer.

Referencias

– Bahena, H.; Espinoza, J. (2018)

– Señarls, C.; Aristeguleta, M.; Rojas, H.; Rojas, F. (2018)

– Seco, F., Jiménez, A. (2006)

– Serafini, C.; Kaufman, M. (2015)